Es uno de los fenómenos astronómicos que mayor interés despierta en todo el planeta. A partir de las recomendaciones de organismos como la NASA —la agencia espacial de Estados Unidos— y la ESA —la Agencia Espacial Europea—, repasamos los principales consejos para ver un eclipse solar de forma segura, desde el uso de anteojos certificados hasta los cuidados necesarios al emplear cámaras, binoculares y telescopios.
Mirar directamente al Sol sin la protección adecuada puede provocar retinopatía solar, una lesión que afecta el tejido sensible a la luz ubicado en la parte posterior del ojo.
El daño no siempre genera dolor ni aparece inmediatamente. Los síntomas pueden comenzar varias horas después e incluir visión borrosa, manchas oscuras en el centro de la imagen, sensibilidad a la luz o alteraciones en la percepción de los colores.
10 consejos para ver un eclipse solar sin riesgos
1. Utilizar anteojos especiales para eclipses
Para mirar directamente el fenómeno se necesitan anteojos para eclipses o visores solares portátiles que cumplan con los requisitos de transmisión de la norma internacional ISO 12312-2.
Estos filtros son miles de veces más oscuros que los anteojos de sol convencionales. Además de comprobar que incluyan la referencia a la norma, conviene adquirirlos a través de fabricantes o distribuidores especializados y verificados.
La Sociedad Astronómica Estadounidense mantiene una lista de proveedores de visores y filtros solares seguros, ya que la impresión del número ISO en el producto no garantiza por sí sola su autenticidad.
2. Revisar los anteojos antes de usarlos
Los filtros deben examinarse cuidadosamente antes de cada observación. Si presentan rayones, perforaciones, roturas, pliegues importantes o partes despegadas del marco, no deben utilizarse.
También es importante leer las instrucciones del fabricante. Un visor certificado y conservado en buenas condiciones puede reutilizarse, salvo que el fabricante establezca una fecha de vencimiento o indique lo contrario.
3. No reemplazarlos por anteojos de sol
Los anteojos de sol comunes no sirven para observar un eclipse, aunque tengan cristales muy oscuros o protección contra los rayos ultravioleta.
Tampoco son seguros los negativos fotográficos, las radiografías, los vidrios ahumados, los discos compactos ni los filtros improvisados. La Agencia Espacial Europea advirtió que mirar directamente al Sol sin equipamiento certificado puede causar lesiones oculares permanentes.
4. Colocarse la protección antes de mirar hacia el Sol
Primero hay que colocarse los anteojos especiales o sostener el visor frente a los ojos y, recién entonces, levantar la mirada hacia el Sol.
Al terminar, se debe apartar la vista antes de quitarse la protección. Quienes usan anteojos recetados deben conservarlos puestos y colocar los especiales para eclipses por encima.
5. Mantener los filtros durante todas las fases parciales
Los anteojos deben permanecer puestos durante todas las fases parciales de un eclipse solar. La misma regla se aplica durante un eclipse anular, ya que el Sol nunca queda completamente oculto.
Solamente durante la breve fase total de un eclipse total puede observarse el fenómeno sin anteojos, cuando la Luna cubre por completo la superficie brillante del Sol. En cuanto reaparece cualquier punto de luz solar, la protección debe colocarse nuevamente.
Fuera de la franja geográfica de totalidad, no existe ningún momento en el que sea seguro mirar el eclipse sin un filtro adecuado.
6. No utilizar binoculares o telescopios sin filtros específicos
Los binoculares y telescopios concentran la luz solar y pueden provocar una lesión ocular inmediata. Los anteojos para eclipses no ofrecen protección si se mira a través de uno de estos dispositivos sin filtrar.
Los equipos ópticos necesitan filtros solares diseñados específicamente para cada instrumento y colocados de manera segura en la parte frontal, por donde ingresa la luz.
7. Proteger correctamente las cámaras
Las cámaras fotográficas y los teléfonos también requieren cuidados. Apuntar una cámara directamente al Sol puede dañar el sensor, especialmente si se utiliza un teleobjetivo o una lente con aumento.
Las cámaras necesitan filtros solares colocados delante del objetivo. Tampoco se deben combinar anteojos para eclipses con el visor óptico de una cámara sin filtrar, porque la luz concentrada puede atravesar o dañar el material protector.
8. Utilizar un método de proyección indirecta
Quienes no dispongan de anteojos certificados pueden seguir el eclipse mediante una proyección estenopeica. Este sistema utiliza un pequeño orificio para proyectar la imagen del Sol sobre una superficie clara.
Durante la observación, la persona debe permanecer de espaldas al Sol y mirar únicamente la imagen proyectada. Nunca se debe observar el astro directamente a través del orificio.
Un colador, las hojas de los árboles o los pequeños espacios formados al cruzar los dedos también pueden proyectar múltiples imágenes del eclipse sobre el suelo.
9. Supervisar a los niños
Los niños deben utilizar los anteojos bajo la supervisión permanente de un adulto. Antes de comenzar, es necesario comprobar que el visor cubra completamente sus ojos y que permanezca correctamente colocado.
También conviene explicarles que no deben quitarse la protección mientras miran hacia el Sol ni observarlo por los costados del filtro.
10. Consultar ante cualquier cambio en la visión
La retinopatía solar puede no causar dolor y sus efectos podrían aparecer horas o incluso días después. Entre las señales de alerta se encuentran la visión borrosa, las manchas oscuras o puntos ciegos, la sensibilidad a la luz y los cambios en la percepción de los colores.
El Instituto Nacional del Ojo de Estados Unidos recomienda buscar atención de un profesional de la salud visual ante cualquiera de estos síntomas.
Además del cuidado de los ojos, quienes permanezcan al aire libre durante varias horas deben utilizar protector solar, sombrero y ropa adecuada, además de mantenerse hidratados. Con el equipamiento correcto y algunas precauciones sencillas, es posible disfrutar de uno de los espectáculos astronómicos más impactantes sin poner en riesgo la vista.