Muchos pensamos o soñar con pisar nuestro satélite natural. Y ahora, una empresa llamada GRU Space, lanzó un proyecto para construir el primer hotel en la Luna, que prevén estará listo para su utilización en 2023, con estancias cortas para visitantes, módulos inflables enviados desde la Tierra y estructuras reforzadas con suelo lunar.
La iniciativa busca combinar turismo, pruebas tecnológicas y desarrollo de infraestructuras para una futura economía espacial.
El proyecto plantea un complejo compuesto por estructuras inflables que viajan compactadas en cohetes y se expanden una vez en la superficie lunar. Este sistema permite reducir peso y volumen durante el lanzamiento, uno de los principales condicionantes de cualquier misión espacial.
Cada módulo incluye varias capas: una interior protectora, una capa hermética para conservar el oxígeno y envolventes externas que aíslan de micrometeoritos, radiación, temperaturas extremas y radiación solar.
El hotel se destina a estancias breves. No funcionará como residencia permanente, sino como plataforma de turismo y ensayo tecnológico para futuras bases lunares y marcianas.
Las etapas posteriores incorporan el uso del regolito, el polvo superficial de la Luna, para crear muros sólidos alrededor de las estructuras inflables. Para ello, máquinas automáticas mezclarán el material lunar con líquidos aglutinantes transportados desde la Tierra, generando bloques con comportamiento similar a la piedra. Este método busca reducir progresivamente la dependencia de envíos terrestres y avanzar hacia una construcción más autónoma. El mismo sistema podría replicarse luego en Marte y en otros cuerpos del sistema solar.
¿Cómo se construirá el primer hotel en la Luna?
La hoja de ruta comienza en 2029, con el envío de un módulo experimental que desplegará una versión reducida del hotel. Esta misión evaluará presión interna, control térmico, protección contra radiación y producción de material constructivo a partir del suelo lunar.
En 2031, una segunda misión instalará una estructura mayor cerca de un pozo lunar natural, una cavidad que ofrece protección adicional frente a la radiación y los cambios térmicos. Allí se probarán equipos de construcción más avanzados y se obtendrán las primeras imágenes del interior de estas cavidades.
La tercera misión, prevista para 2032, marcará el despliegue del primer hotel en la Luna operativo. La estructura llegará completamente armada desde la Tierra, se inflará en superficie y alojará hasta cuatro huéspedes.
El sistema incluirá soporte vital completo, control ambiental, reciclaje de agua, generación de oxígeno y protocolos de emergencia.
En una cuarta etapa, robots construirán muros externos con materiales lunares alrededor de los módulos inflables, ampliando el complejo y reforzando su protección.