Esta semana se entregaron los premios World’s 50 Best Restaurant Awards en Singapur, y el puesto número uno, al mejor restaurante del mundo se lo llevó Mirazur, ubicado en la localidad de Menton, en Francia.
Está dirigido por el chef argentino-italiano Mauro Colagreco.
Mirazur, además, sumó este año su tercera estrella Michelin.
Al pie de las montañas, a pocos pasos del puesto fronterizo italiano, el edificio de la década de 1930 que alberga el Mirazur disfruta de un entorno idílico. Se extiende sobre tres niveles en la ladera, rodeado de una exuberante vegetación.
El elegante, espacioso y luminoso comedor del mejor restaurante del mundo ofrece una vista panorámica del mar y la ciudad de Menton a través de grandes ventanales.
Inspirado por el mar, las montañas y las frutas y verduras cultivadas en sus propios jardines, el chef inventó platos coloridos y pictóricos que juegan con texturas y contrastes.