Su construcción comenzó en 1882 y, después de 144 años, en 2026, la Sagrada Familia se convirtió en la iglesia más alta del mundo al alcanzar los 172,5 metros, gracias a su nueva Torre de Jesucristo. Y cuando muchos pensarían que ya está terminada, aún faltan algunos detalles para su finalización, que podría ocurrir, si no hay demoras, en 2028. “Mi cliente no tiene apuro”, supo decir en algún momento de su vida Antoni Gaudí, en referencia a Dios.
¿Por qué la Sagrada Familia se convirtió en la iglesia más alta del mundo?
La nueva altura de la Sagrada Familia marca uno de los hitos más importantes en la historia de la basílica de Barcelona. La Torre de Jesucristo, ubicada en el centro del conjunto arquitectónico, se convirtió en el punto más alto del templo y elevó la estructura hasta los 172,5 metros.
Ese dato le permitió superar a la iglesia de Ulm, en Alemania, que durante décadas fue considerada la más alta del mundo, con 161,5 metros. La diferencia no solo es técnica: también confirma el lugar de la Sagrada Familia como una de las obras religiosas, arquitectónicas y turísticas más reconocidas del planeta.
La torre central forma parte del diseño simbólico de Gaudí, que proyectó 18 torres en total: 12 dedicadas a los apóstoles, cuatro a los evangelistas, una a la Virgen María y la más alta a Jesucristo. La decisión de no superar la montaña de Montjuïc respondió a una idea atribuida al propio arquitecto: ninguna obra humana debía quedar por encima de la creación natural.
La Torre de Jesucristo quedó coronada por una cruz de gran escala, revestida con cerámica blanca y vidrio. Su presencia modifica el perfil de Barcelona y completa la parte más visible del proyecto, aunque no significa que todo el conjunto esté terminado.
La Torre de Jesucristo y el tramo final de una obra iniciada en 1882
La Sagrada Familia comenzó a construirse el 19 de marzo de 1882, bajo la dirección inicial de Francisco de Paula del Villar. Un año después, Antoni Gaudí asumió el proyecto y transformó por completo el diseño original, hasta convertirlo en una obra atravesada por formas orgánicas, referencias naturales, geometría compleja y una lectura arquitectónica de la tradición cristiana.
Gaudí murió en 1926 y solo pudo ver terminada una de las torres. A partir de entonces, la construcción avanzó con interrupciones, cambios de ritmo y reconstrucciones parciales de su legado. La Guerra Civil Española destruyó parte de sus planos, modelos y documentos, por lo que las generaciones posteriores de arquitectos tuvieron que interpretar sus criterios a partir de fragmentos, fotografías y maquetas conservadas.
La Torre de Jesucristo resume ese proceso. Su construcción combinó piedra, acero, cerámica, vidrio y sistemas digitales de diseño y montaje. Aunque Gaudí no pudo imaginar las herramientas actuales, el objetivo fue mantener la lógica geométrica y simbólica de su proyecto.
Con la torre exterior terminada, la basílica alcanzó su altura definitiva. Sin embargo, todavía quedan trabajos interiores y detalles vinculados al propio conjunto monumental.
Cuándo podría estar terminada la Sagrada Familia
La finalización de la Sagrada Familia debe entenderse por etapas. La parte exterior de la Torre de Jesucristo ya alcanzó su altura máxima, pero las obras interiores de esa estructura continuarán durante 2027 y 2028. Por eso, 2028 aparece como una fecha clave para completar una de las fases más importantes del templo.
Aun así, la basílica todavía conserva trabajos pendientes en otros sectores, especialmente en la Fachada de la Gloria y en el entorno urbano asociado al acceso principal. Esa parte del proyecto es una de las más complejas, porque no depende solo de la arquitectura del templo, sino también de decisiones urbanísticas, circulación y relación con el barrio.
Por eso, más que una obra con una única fecha de finalización, la Sagrada Familia funciona como un proyecto por etapas. En 2026 alcanzó su altura definitiva y consolidó su lugar como la iglesia más alta del mundo. Hacia 2028 podría completar los trabajos interiores de la Torre de Jesucristo. El cierre total del conjunto dependerá de las obras restantes y de la resolución de los últimos aspectos urbanos.
A más de 140 años del inicio de su construcción, la Sagrada Familia sigue siendo una obra en movimiento. Su nueva torre no solo cambia la silueta de Barcelona: también marca el paso más importante hacia el final de uno de los proyectos arquitectónicos más largos y visitados del mundo.