Para los que están buscando una nueva atracción en Roma totalmente novedosa, en diciembre de 2025 inauguraron las nuevas estaciones de subte al Coliseo, que le brindan a los locales y turistas la posibilidad de ver objetos arqueológicos, en lo que fue denominado como «arqui-estaciones». Estas terminales no solo facilitan la movilidad por la capital de Italia, sino que funcionan como museos subterráneos que exhiben los hallazgos descubiertos durante las excavaciones de la línea C.
Ampliar la red de transporte en una ciudad con milenios de historia es una tarea compleja: las obras suelen detenerse cada vez que las máquinas se topan con restos imperiales. Tras años de espera, la apertura de estas paradas marca un hito. Una de ellas se encuentra directamente debajo del Coliseo, permitiendo a los visitantes evitar el tráfico de la superficie; la otra se ubica junto a Porta Metronia, una de las puertas de las murallas aurelianas del siglo III.
La nueva atracción en Roma: un museo bajo la tierra
El concepto de «arqui-estación» surge de la necesidad de integrar el patrimonio con la ingeniería moderna. En la parada de Porta Metronia, cuya inauguración completa del sector museístico se espera para febrero, se exhibirán los restos de un cuartel militar del siglo II d.C., junto con frescos y mosaicos originales. El objetivo es claro: convertir el trayecto diario en una experiencia cultural.
En la estación del Coliseo, el despliegue ya es visible para los pasajeros. Mientras caminan hacia la salida para ver el anfiteatro más famoso del mundo, los usuarios pueden observar vitrinas con:
- cerámicas y platos antiguos.
- pozos de piedra maciza.
- ruinas de una piscina de agua fría y baños térmicos pertenecientes a una vivienda del siglo I d.C.
La ingeniería frente a la historia
La construcción de la línea C fue un desafío logístico que se extendió por más de una década. Las demoras, a menudo criticadas, encuentran su justificación en la riqueza del subsuelo. En la estación del Coliseo se instalaron pantallas que reproducen videos del proceso de excavación, explicando a los curiosos cómo se rescataron estas capas del pasado que, de otro modo, habrían permanecido ocultas para siempre.
Esta nueva atracción en Roma permite, además, una conexión estratégica entre las líneas B y C. Se espera que la red completa de la línea C finalice en 2035 con un total de 31 estaciones. El siguiente gran paso será la apertura de la parada en Piazza Venezia, prevista para 2033, que promete ser otro punto neurálgico cerca del Foro Romano y la Colina Capitolina.