En una ciudad donde cada esquina rebosa movimiento y personalidad, encontrar un hotel que refleje el pulso de Nueva York sin sacrificar diseño y comodidad, puede ser una rareza. Sin embargo, el Moxy Times Square logra ese equilibrio con audacia y estilo. Ubicado a pasos de uno de los puntos más icónicos de la Gran Manzana (y del mundo) el hotel se presenta como una alternativa vibrante a los alojamientos tradicionales, con una propuesta que apuesta por la funcionalidad, el diseño disruptivo y una atmósfera cargada de energía urbana.
Moxy Times Square: un edificio con más de un siglo de historia
El edificio donde hoy funciona el Moxy fue inaugurado originalmente el 21 de octubre de 1907 como el tercer Mills Hotel, una iniciativa del magnate Darius Ogden Mills. Diseñado para trabajadores que llegaban a Nueva York en busca del sueño americano, ofrecía precios bajos y comodidades superiores a lo habitual. En sus habitaciones se alojaban desde mecánicos y empleados gráficos hasta trabajadores del teatro y la gastronomía, gracias a su cercanía con el distrito teatral.
El edificio funcionó como hotel hasta 1954, cuando fue reconvertido en locales comerciales y oficinas para la industria textil. Finalmente, en 2014, el grupo Lightstone adquirió la propiedad y emprendió una profunda transformación. Así nació el Moxy Times Square, que abrió sus puertas en septiembre de 2017, respetando la historia arquitectónica del lugar, pero dándole un giro contemporáneo y provocador.
Arquitectura y diseño
El concepto visual y material del Moxy Times Square se basa en una estética de «lujo sin pretensiones», con materiales honestos como el hormigón pulido, columnas de concreto expuesto, paredes de ladrillo desgastado, techos abiertos y carpintería de alta calidad.
Al ingresar al hotel, los huéspedes somos recibidos por un atrio de doble altura en donde realizamos nuestro check-in.
Los pisos de terrazo con patrones geométricos, el techo revestido con madera teñida en azul, las columnas de cobre con pátina y la iluminación natural que entra por una claraboya de estructura metálica restaurada, conectan lo industrial con lo artístico, lo clásico con lo actual.
Habitaciones diseñadas con inteligencia y estilo
Las 612 habitaciones del Moxy Times Square están diseñadas para maximizar el espacio y la funcionalidad sin renunciar al diseño. En lugar de sobrecargar los cuartos con muebles pesados, los interiores presentan una solución inteligente: un sistema de mobiliario modular que se pliega y cuelga en un sistema de rieles sobre las paredes, permitiendo personalizar el espacio según la necesidad: trabajar, comer, descansar o entretenerse.
Las habitaciones incorporan duchas tipo walk-in de gran tamaño, cómodas camas, y detalles de diseño contemporáneo en sintonía con el espíritu joven del hotel.
La decoración, de líneas limpias y colores neutros, se enfoca en la funcionalidad. Nada está de más, pero todo cumple una función clara.
Espacios comunes que invitan a quedarse
El segundo piso del hotel es un verdadero hub social. Aquí se ubican el Bar Moxy, el área de coworking y tres estudios para reuniones que pueden combinarse o dividirse con puertas de vidrio y marcos de cobre. Todo está pensado para una transición natural del día a la noche: mesas comunitarias, sillones bajos con almohadones, y un DJ booth que transforma el ambiente según la hora.
El Bar Moxy destaca por su diseño envolvente: una barra de cobre se ubica bajo un atrio de triple altura inundado de luz natural, con paredes en madera azulada y divisores vidriados que dan al área de grab-and-go conocida como The Pickup.
El rooftop más grande de Nueva York
Uno de los grandes diferenciales del hotel es su rooftop: Magic Hour, el bar en terraza cubierto más grande de Nueva York, abierto todo el año. Diseñado con el concepto de parque de diversiones urbano, ofrece desde camas giratorias hasta mini golf y cócteles creativos, todo con vistas panorámicas del skyline de Manhattan. Aquí se vive la ciudad en su máxima expresión, tanto de día como de noche, con vistas panorámicas que incluyen vistas directas a edificios como el Empire States o The Edge, uno de los observatorios más atractivos de la ciudad.
El Moxy Times Square no es solo un hotel: es una experiencia urbana inmersiva, accesible, funcional y absolutamente moderna. Desde su historia centenaria hasta su rooftop de espíritu festivo, desde la inteligencia en el diseño de sus habitaciones hasta sus espacios comunes para socializar o trabajar.
Para el viajero contemporáneo que quiere sentirse parte de la ciudad y no solo espectador, Moxy Times Square ofrece una propuesta energética, joven y absolutamente memorable.