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03/01/20   |   Viajes

REVIEW Beau-Rivage Ginebra: un hotel 5 estrellas (y muchas más)

Su ubicación es clave frente al lago de la ciudad. Y su historia, tiene en su haber a nombres como Eleanor Roosevelt, Charles de Gaulle y Marlene Dietrich

Norberto Sica Redacción
Norberto Sica

Cinco estrellas no alcanzan para calificar al hotel Beau-Rivage. Primero, porque su servicio, decoración, ambientación y ubicación, están entre lo mejor de la industria de Suiza. Y segundo, porque con una historia que comenzó en 1865, sus habitaciones vieron desfilar a algunas de las mayores personalidades de la cultura, la política y las artes: de Eleanor Roosevelt a Charles de Gaulle, de «Sissi» la emperatriz Elisabeth de Austria a Grace de Monaco o Marlene Dietrich.

La visión de su fundador, llevó a que en 1873, se convirtiera en el primer lugar de todo Suiza en contar con un ascensor.

Y ese espíritu, se sigue reflejando en sus descendientes, que mantienen los preceptos de evolucionar, sin perder ni el glamour original ni la sensación de estar en una gran casa privada, y no en un hotel convencional.

Quizás una gran forma definición la dio el economista, secretario general de las Naciones Unidas y Premio Nobel de La Paz en 2001, Kofi Annan, al decir: «Hay hoteles de lujo, y luego, está Beau-Rivage».

Su ubicación es impecable. Frente al lago Lemán, el mayor lago de Europa occidental, y su famosa fuente Jet d’Eau, uno de los iconos de la ciudad, cuyas aguas se elevan hasta una altura de 140 metros.

La estación de trenes está a diez minutos caminando, el aeropuerto a diez minutos en auto, y las principales tiendas de lujo se ubican a pocas cuadras.

Quienes eligen Beau-Rivage buscan de alguna forma sentirse parte de Ginebra y participar de la historia que representa esta impecable propiedad, que fue testigo viviente de hechos como el destino de la emperatriz de Austria o la formación de la que fuera la República de Checoslovaquia. En cada rincón, este hotel cuenta una historia (o muchas).

Y en este edificio de época, 72 habitaciones y 23 suites nos dan la bienvenida, con una decoración única y personal, ya sea en la selección de muebles, en la paleta de colores, en los objetos de arte, cuadros, estatuas, frescos, alfombras de estilo, sofás, lámparas.

La suite Charles de Gaulle, en la que se alojó el equipo de #Conocedores, permite ingresar a un mundo maravilloso, conformado por un dúplex, en el que en la planta baja presenta un gran living comedor, que incluye un vitral en la pared principal, ventanales con vista directa al lago, un escritorio de trabajo y ostentosos sillones.

En la parte superior, conducidos por una escalera de madera con un sobria alfombra que la cubre en su parte central, encontramos el dormitorio con una cama que rinde honor a la realeza, un enorme vestidor y un baño con una sofisticada bañera de mármol que es coronada por un nuevo vitral multicolor, y un ventanal en el techo, que permite el ingreso de luz natural.

Independientemente de la tipología y categoría de la habitación, todas son realmente espaciosas, posiblemente las más grandes de Ginebra. Además, poseen un iPad para conocer más sobre el hotel y acceder a servicios como solicitar comida a la habitación y la posibilidad de dar indicaciones específicas al chef, en base a nuestras preferencias.

Y la vedette principal es la suite Eleanor Roosevelt, con un vasto espacio lleno de luz que presenta las obras de arte más destacadas. Es tan grandiosa (con el más amplio uso de este concepto), que fue el lugar que permitió encontrar la serenidad necesaria para redactar la Declaración Universal de Derechos Humanos.

En propuestas gastronómicas, Beau-Rivage cuenta con distintas opciones. Desde Patara, con comida tailandesa y un innovador uso de las especies y métodos de cocción, al aclamado Le Chat-Botté, que ofrece cocina francesa contemporánea, galardonado con una estrella Michelin, y dirigido por el talentoso chef Dominique Gauthier.

Por supuesto, también cuenta con un pequeño gimnasio para entrenamiento básico.

Y, como broche de oro, un mini museo que muestra la historia del hotel, con objetos de decoración originales y los planos de cómo fue elaborándose su ampliación y evolución a lo largo de los años.

Beau-Rivage es definitivamente un hotel cinco estrellas y, sin dudas, muchas más. Chapeau!

overall 9.8
  • 10
    Ubicación
  • 10
    Vistas Panorámicas
  • 10
    Espacio en Habitaciones
  • 10
    Decoración & Ambientación
  • 10
    Layout & Confort
  • 9.5
    Gastronomía
  • 9
    Desayuno
  • 10
    Servicio & Amabilidad
  • 10
    Experiencia Personal
Informe y fotografía
Norberto Sica

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