A pesar de ser el país número dos en cantidad de casos de coronavirus, el turismo en Brasil está volviendo lentamente a la era pre-COVID-19. Y este fin de semana, después de más de cinco meses de estar inaccesibles, reabrieron dos de sus principales atractivos, ambos en Río de Janeiro: el Cristo Redentor y el Pan de Azúcar.
Por supuesto, en ambos casos se tomaron medidas para evitar aglomeraciones, reduciendo la capacidad de personas que pueden ingresar, como así también con horario reducido. También se realizan controles de temperatura y es obligatorio el uso de máscaras faciales (o tapabocas)..
Se están tomando medidas similares en otras atracciones turísticas como el famoso acuario AquaRio.
La idea es alentar a los residentes del estado de Río de Janeiro a visitar estos puntos turísticos, con tickets a mitad de precio.
Sin embargo, a pesar de estas reaperturas graduales, los expertos en salud advierten que Brasil aún no alcanzó el pico de contagios del coronavirus y piden tomar todas las precauciones.