Así como muchas personas eligen hacer astroturismo, para contemplar cielos despejados y ver desde eclipses hasta nuestro Sistema Solar, otros están apostando por las gami-vacations, una tendencia en la que los viajeros visitan destinos que son escenarios de algunos de los videojuegos favoritos, como Japón, Noruega, Escocia, Montana o Los Ángeles.
Las gami-vacations proponen viajar para conocer paisajes reales que inspiraron videojuegos, recorrer lugares asociados con sagas globales o sumarse a experiencias inmersivas que trasladan parte del universo virtual al mundo físico.
Gami-vacations: cinco destinos donde el viaje empieza en la pantalla
Japón: de Ghost of Tsushima al universo de Nintendo
Japón ocupa un lugar central en las gami-vacations por dos caminos distintos. Por un lado aparece la isla de Tsushima, que ganó visibilidad internacional a partir de Ghost of Tsushima, un videojuego ambientado en la invasión mongola del siglo XIII, donde un samurái recorre bosques, santuarios, costas y colinas inspirados en escenarios reales del archipiélago. Por otro, el país ofrece experiencias directamente vinculadas con la historia de la industria gamer y con sus personajes más populares.
Ahí entran dos paradas muy claras. En Kioto, el Museo de Nintendo permite recorrer la evolución de una de las compañías más influyentes del entretenimiento. Y en Osaka, Super Nintendo World lleva al mundo físico el lenguaje visual de sagas como Super Mario Bros. y Donkey Kong, con recorridos, colores y dinámicas inspiradas en los juegos.
Noruega: montañas y mitología en la ruta de God of War
Noruega aparece en este mapa a partir de God of War, una de las franquicias más reconocidas de la industria. En su etapa más reciente, la saga dejó atrás la mitología griega y construyó su imaginario en torno a dioses, criaturas y escenarios inspirados en el mundo nórdico. Allí encaja Jotunheimen, con montañas, hielo, lagos y grandes extensiones naturales que remiten con claridad a esa estética.
God of War mezcla acción, exploración y relato mitológico. En clave turística, eso se traduce en trekking, miradores, fiordos y rutas de naturaleza que conectan con una idea de aventura monumental. En este caso, la gami-vacation no depende de un parque temático ni de una atracción puntual, sino de la potencia visual del territorio y de su afinidad con uno de los universos más reconocibles del gaming contemporáneo.
Escocia: historia, castillos y paisajes de Assassin’s Creed
Escocia se integró con fuerza a esta tendencia por la saga Assassin’s Creed, una serie de videojuegos históricos que combina aventura, conspiraciones y reconstrucciones de distintas épocas. En particular, el universo vikingo y medieval de Assassin’s Creed Valhalla dialoga bien con las Highlands y con paisajes como los de la isla de Skye, donde los acantilados, los caminos rurales y la geografía dramática parecen parte natural de una misión dentro del juego.
La ventaja de Escocia es que funciona incluso para quien no sigue de cerca la franquicia. Castillos, pueblos pequeños, rutas escénicas y una fuerte carga histórica permiten entender enseguida por qué ese territorio encaja con la lógica de una gami-vacation. No hace falta conocer todos los detalles del videojuego para sentir que se trata de un destino donde el viaje y la aventura comparten el mismo lenguaje.
Montana: naturaleza salvaje en clave Far Cry 5
Montana ganó un lugar propio dentro de este fenómeno gracias a Far Cry 5. El juego está ambientado en una región ficticia llamada Hope County, pero su diseño visual remite de forma evidente al paisaje del noroeste estadounidense. Bosques, carreteras, ríos, montañas y pequeños pueblos construyen una atmósfera de frontera contemporánea que encuentra un paralelo muy claro en la geografía real del estado.
Uno de los puntos que mejor expresa ese imaginario es el Parque Nacional Glacier, con lagos, valles, senderos y glaciares que refuerzan la sensación de inmensidad. En este caso, la experiencia tampoco depende de una instalación turística oficial vinculada con la saga, sino de la posibilidad de recorrer un entorno que transmite la misma mezcla de libertad, tensión y exploración que hizo popular al videojuego.
Los Ángeles: la ciudad real detrás del mundo de Grand Theft Auto V
Los Ángeles encaja de forma directa en una lista de gami-vacations por su relación con Grand Theft Auto V. El videojuego transcurre en Los Santos, una ciudad ficticia construida a partir de una versión satírica y reconocible de Los Ángeles, con sus autopistas, barrios, colinas, costa, carteles y ritmo urbano. Para millones de jugadores, recorrer esa ciudad virtual fue también una forma de familiarizarse con la estética de la metrópolis californiana.
Eso convierte a Los Ángeles en un caso especialmente atractivo: no se trata solo de un destino vinculado con una saga, sino de una ciudad que muchos viajeros sienten haber explorado antes de poner un pie en ella. A esa conexión se suma una oferta amplia de cultura pop, centros de entretenimiento, arcades y experiencias inmersivas que refuerzan su perfil como capital del ocio y de los mundos digitales. En una gami-vacation, Los Ángeles ofrece algo singular: la sensación de entrar en un escenario que ya existe en la memoria del viajero, aunque primero haya sido a través de una consola.
El crecimiento de las gami-vacations responde a una lógica simple: los videojuegos actuales construyen mundos cada vez más detallados, con referencias históricas, geográficas y culturales que despiertan curiosidad real por los lugares que los inspiran.