Este miércoles 16 de septiembre quedó oficialmente inaugurada la nueva montaña rusa de Rápidos y Furiosos en Universal Studios Hollywood. La atracción alcanza velocidades de hasta 116 kilómetros por hora y se convirtió en la más rápida del parque temático y de todo el portfolio de Universal Destinations & Experiences.
Bautizada Fast & Furious: Hollywood Drift, también es la primera montaña rusa de alta velocidad y al aire libre de Universal Studios Hollywood. Su recorrido combina cuatro lanzamientos, inversiones y vehículos capaces de girar de manera independiente para reproducir los derrapes característicos de las películas.
Construida sobre una de las laderas del parque, la atracción cuenta con 1.250 metros de vías aéreas que avanzan por encima y por debajo de distintos sectores de las escaleras mecánicas Starway, que conectan las áreas Upper Lot y Lower Lot.
Durante el trayecto, los pasajeros experimentan fuerzas de hasta 3,6 G y atraviesan un dive loop invertido, un pretzel loop retorcido y un tramo en el que los vehículos permanecen suspendidos boca abajo.
La montaña rusa de Rápidos y Furiosos gira 360 grados
Una de las principales características de la montaña rusa de Rápidos y Furiosos es que cada vehículo puede rotar 360 grados de forma independiente mientras avanza por las vías.
Los movimientos están programados para recrear la sensación de drift o derrape a gran velocidad. La posición y los giros cambian según el automóvil en el que viaje cada pasajero, por lo que la experiencia no es exactamente igual en todos los sectores del tren.
El sistema utiliza una doble vía de lanzamiento que permite alternar la salida de los trenes desde la estación. Además, parte del recorrido atraviesa una sección transparente ubicada sobre la fila de espera, desde donde los visitantes pueden observar los vehículos antes de abordar.
Los autos más famosos de la saga
Los cuatro vehículos están inspirados en algunos de los automóviles más reconocidos de las películas de Rápidos y Furiosos:
- El Dodge Charger de 1970 de Dominic Toretto.
- El Mazda RX-7 de 1997 conducido por Han Seoul-Oh.
- El Nissan Skyline GT-R azul de 2002 de Brian O’Conner.
- El Toyota Supra naranja de 1994 de Brian O’Conner.
Cada uno incorpora un sistema de sonido independiente que reproduce el motor y los efectos específicos del modelo representado. El recorrido completo tiene una duración de poco menos de dos minutos.
Una fila inspirada en las escenas de acción
La ambientación comienza antes de subir a la montaña rusa. La fila fue diseñada como un homenaje a los equipos responsables de las escenas de riesgo de la saga y exhibe recreaciones de vehículos, herramientas y elementos utilizados en diferentes películas.
Entre las piezas se encuentran el camión que transportaba la caja fuerte en Fast Five, la motocicleta conducida por Letty Ortiz en F9, el auto rampa de Fast & Furious 6 y distintos sistemas empleados para realizar vuelcos y explosiones.
Algunas exhibiciones incluyen códigos QR que permiten acceder a videos y contenidos sobre la producción de las escenas. La estación también presenta murales del artista Tristan Eaton, uno de ellos inspirado en la carrera final entre el Dodge Charger y el Toyota Supra de la primera película, estrenada en 2001.
Lockers gratuitos y controles antes de ingresar
Por la velocidad, las inversiones y los movimientos de los vehículos, los pasajeros deben guardar teléfonos, llaves y cualquier objeto suelto en lockers gratuitos ubicados dentro de la fila.
Antes de ingresar a la plataforma de embarque también es obligatorio atravesar detectores de metales. Los lockers funcionan mediante el código de barras de la entrada al parque o del pase anual.
Fast & Furious: Hollywood Drift abrió coincidiendo con el 25° aniversario de la saga cinematográfica. Con sus 116 kilómetros por hora, sus vehículos giratorios y un trazado adaptado a la pendiente natural del terreno, la nueva atracción pasó a ocupar un lugar central dentro de la propuesta de Universal Studios Hollywood.