Por ahora, el Burj Khalifa, en los Emiratos Árabes Unidos, con sus 828 metros de altura, se mantiene como el edificio más alto del planeta. Sin embargo, en Arabia Saudita avanza la construcción de Jeddah Tower, el proyecto que busca establecer un nuevo récord mundial al superar el kilómetro de altura y convertirse en el rascacielos más alto del mundo.
Con datos actualizados a noviembre de 2025, la obra ya superó los 80 pisos construidos, tras retomar su desarrollo a comienzos de este año luego de un prolongado período de pausa. El avance actual se alinea con los objetivos de transformación urbana y económica impulsados por el país hacia 2030.
La construcción de Jeddah Tower
La torre, anteriormente conocida como Kingdom Tower, retomó oficialmente las obras en enero de 2025. Desde entonces, el ritmo de construcción se aceleró de forma sostenida, gracias a la incorporación de nuevas grúas y sistemas de hormigonado de alta capacidad.
En agosto de 2025, la estructura alcanzó los 75 pisos y, pocos meses después, superó la barrera de los 80 niveles. El diseño final contempla un total de 157 pisos, lo que permitirá superar ampliamente la altura del Burj Khalifa y establecer un nuevo punto de referencia en la arquitectura vertical global.
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto se encuentra bajo tierra. La torre se apoya sobre un sistema de fundación híbrido tipo losa pilotada, con una base de hormigón de cinco metros de espesor que cubre una superficie de más de 7.500 metros cuadrados.
Esta plataforma se ancla mediante 270 pilotes perforados de gran diámetro, que alcanzan profundidades de hasta 110 metros en el subsuelo de roca caliza y coralina. Este diseño garantiza la estabilidad estructural necesaria para sostener una construcción de más de un kilómetro de altura en una zona costera.
En comparación, el Burj Khalifa utiliza una losa de hormigón de 3,7 metros de espesor, apoyada sobre 192 pilotes que se extienden aproximadamente 50 metros bajo tierra. La diferencia en escala refleja el desafío técnico que implica llevar la construcción vertical a un nuevo límite.
Si se cumplen los plazos actuales, Jeddah Tower alcanzará una altura superior a los 1.000 metros y superará el récord vigente por más de 170 metros. El objetivo oficial apunta a completar la estructura hacia 2028, consolidando a Arabia Saudita como escenario del próximo gran hito en la historia de los rascacielos.