Visitar la capital de Francia siempre resulta una buena opción para los viajeros. Y en 2030, si los planes se cumplen, habrá un motivo más para hacerlo: la ampliación del museo de Picasso, oficialmente conocido como Musée National Picasso-Paris. El icónico espacio dedicado al artista español prepara una profunda renovación que ampliará sus áreas de exhibición y sumará un jardín de esculturas abierto al público, en uno de los barrios más encantadores de París.
El plan, identificado como “Picasso 2030”, prevé una inversión cercana a los 50 millones de euros y contempla la creación de una nueva ala de exposiciones temporales que duplicará la superficie actual. Además, se incorporará un espacio verde de 2.300 m², fusionando el jardín existente con el vecino Square Léonor-Fini para formar un recorrido libre con esculturas originales de Pablo Picasso.
Las obras están programadas entre 2028 y 2030, y el museo permanecerá abierto durante el proceso. La reforma busca modernizar la experiencia de visita, integrando arquitectura, arte y paisaje urbano en un entorno más accesible e inclusivo.
Un poco de historia del museo de Picasso
El museo ocupa el histórico Hôtel Salé, una mansión del siglo XVII ubicada en la rue de Thorigny, en el corazón del Marais. Inaugurado en 1985, reúne una de las colecciones más completas del mundo dedicadas a Pablo Picasso, con más de 5.000 obras y una amplia selección de archivos, fotografías y documentos personales.
El edificio fue restaurado por última vez entre 2009 y 2014, cuando se amplió la superficie de exposición y se reorganizó el guion museográfico. Con la nueva renovación prevista para 2030, el museo entrará en una tercera etapa de transformación, reafirmando su papel como punto clave del turismo cultural parisino.
¿Qué cambiará tras la ampliación?
El nuevo diseño permitirá duplicar los espacios temporales, reorganizar los flujos de visitantes y mejorar las condiciones de conservación y accesibilidad. El jardín de esculturas será una de las novedades más destacadas, con entrada libre y conexión directa con el entorno urbano. Se espera que el museo combine sus exposiciones permanentes con muestras al aire libre, creando una experiencia más inmersiva y dinámica.
Con su ubicación estratégica, su patrimonio arquitectónico y su proyección internacional, el museo de Picasso se consolida como una de las instituciones culturales más influyentes de Europa. Su transformación ampliará las razones para incluirlo entre los imperdibles de la ciudad junto con el Louvre, el Orsay y el Centre Pompidou.