A mediados de 2028, América del Norte y Oceanía estarán conectados de una nueva manera. Por primera vez en la historia, habrá un vuelo directo entre Nueva York y Sídney, gracias a una iniciativa de la aerolínea Qantas conocida como Project Sunrise, en un viaje que durará alrededor de 18 horas, sin escalas.
Para los pasajeros, la diferencia será evitar una conexión y reducir más de tres horas el tiempo total de viaje frente a los servicios actuales. Hoy, Qantas une ambas ciudades con una escala en Auckland. Los pasajes para el nuevo vuelo está previsto que salgan a la venta en agosto de 2027.
Cómo será el vuelo directo entre Nueva York y Sídney
La ruta utilizará un Airbus A350-1000ULR preparado para vuelos de larga distancia. El avión incorporará un tanque adicional de 20.000 litros de combustible y tendrá 238 asientos distribuidos en cuatro clases: primera, ejecutiva, económica premium y económica.
Pasar unas 18 horas a bordo también cambia la experiencia del viaje. La cabina contará con distintas escenas de iluminación pensadas para acompañar los horarios de descanso y ayudar a los pasajeros a adaptarse al destino. Entre las áreas comunes habrá un espacio para levantarse, estirarse y tomar agua durante el vuelo.
Nueva York será la segunda ruta de Project Sunrise. La primera conectará Sídney con Londres sin escalas a partir de octubre de 2027.
La relación aérea entre Qantas y Nueva York comenzó en 1958, cuando la compañía llegó a la ciudad estadounidense desde Sídney como parte de un servicio alrededor del mundo. Aquel viaje requería paradas en Fiji, Honolulu y San Francisco. Siete décadas después, la aerolínea se prepara para unir las dos ciudades en un solo vuelo.