Buscando ser una experiencia que combina privacidad y conexión con la naturaleza, One & Only Moonlight Basin es un nuevo hotel en Montana para disfrutar de sus paisajes únicos. Ubicado en la exclusiva zona de Big Sky, este resort es el primero de la marca en Estados Unidos y redefine el concepto de escapada de lujo en este destino.
Con una propuesta que combina diseño, aventura outdoor y espacios que rozan lo cinematográfico, este hotel en Montana está rodeado de una zona de bosques, picos nevados y cielos abiertos que parecen irreales.
El alojamiento se despliega sobre un paisaje de más de 100 hectáreas privadas dentro de una de las regiones más preservadas de Estados Unidos. Aquí, el silencio es el protagonista y la desconexión para los huéspedes es total.
Un hotel en Montana para disfrutar de la naturaleza
A diferencia de otros destinos de montaña más saturados, Big Sky ofrece una experiencia más íntima, casi secreta, donde el lujo se disfruta sin ostentación. El proyecto arquitectónico lleva la firma del estudio Olson Kundig, reconocido por su capacidad de integrar estructuras modernas en entornos naturales sin alterar su esencia.
¿El resultado? Una estética sofistica que mezcla, madera maciza, piedra local, acero expuesto y ventanales de piso a techo que permiten vistas únicas. Todo está pensado para borrar los límites entre interior y exterior. Cada espacio invita a contemplar, el amanecer entre montañas, la caída de la nieve o el cielo estrellado
Lejos del concepto tradicional de hotel, One&Only Moonlight Basin apuesta por una experiencia más residencial. El resort cuenta con habitaciones y suites en lodges principales, cabañas independientes y residencias privadas.
Cada unidad está pensada como un santuario de descanso. Están equipadas con chimeneas para las noches de invierno, terrazas con vistas abiertas, baños tipo spa con bañeras profundas y algunas con jacuzzis exteriores.
Algo a destacar, es que el resort cuenta con una góndola privada climatizada que conecta directamente con la montaña, ideal para los amantes de los deportes de nieve.
Gastronomía para los viajeros más exigentes
La propuesta culinaria es otro de los grandes diferenciales. El resort combina cocina de autor con ingredientes locales en múltiples espacios que invitan tanto al ritual gastronómico como al encuentro social.
Entre los más destacados aparece el restaurante del chef Akira Back, que aporta una mirada contemporánea a la cocina japonesa en un contexto inesperado: el corazón de Montana.
¿Cuánto cuesta pasar la noche aquí? Vivir esta experiencia parte desde los 1.100 dólares la noche, posicionando al hotel en la misma liga que destinos como Aspen o Jackson Hole.
Sin dudas, este hotel es una oportunidad de desconexión, descanso y reconectar con lo esencial, sin resignar diseño, gastronomía ni confort.