El 13 de abril de 2026 se inauguró oficialmente en Rabat, Marruecos, The Mohammed VI Tower, que con su forma de cohete espacial y 250 metros de altura, se convirtió en el rascacielos más alto del país y uno de los más altos de África.
El diseño del edificio remite a un cohete en una plataforma de lanzamiento. La referencia surge de una visita que el empresario Othman Benjelloun realizó a una instalación de la NASA a fines de la década de 1960, donde vio al Saturn V en preparación para la misión Apollo 12.
The Mohammed VI Tower toma su nombre del actual rey de Marruecos y se ubica en Salé, junto a Rabat, la capital del país.
La idea original fue impulsada por Othman Benjelloun, empresario y CEO del Bank of Africa. La inspiración espacial no se limita a la forma general: el edificio combina una presencia vertical marcada con soluciones técnicas para responder al viento, la actividad sísmica y la eficiencia energética.
Con 250 metros de altura, The Mohammed VI Tower establece una nueva marca para Marruecos y se ubica entre los rascacielos más altos del continente africano. Por las condiciones del terreno, la torre cuenta con fundaciones de gran profundidad, enterradas a 60 metros, y apoyadas sobre 104 pilotes de hormigón.
El interior de The Mohammed VI Tower ocupa 102.800 m2 distribuidos en 55 pisos. El edificio reúne un hotel de lujo, oficinas, departamentos de alta gama y una plataforma de observación en la parte superior.
Para la circulación vertical, la torre cuenta con 36 ascensores en total. De ese número, 21 se ubican en la torre principal y 15 en el podio, que funciona como base del complejo y concentra parte de los accesos y servicios.
El proyecto combina usos corporativos, residenciales, turísticos y comerciales en un mismo edificio. Esa mezcla de funciones busca convertirlo en una nueva referencia urbana para Rabat y Salé, dos ciudades separadas por el río Bouregreg y conectadas por un proceso de transformación urbana.
The Mohammed VI Tower demandó ocho años de desarrollo y una inversión estimada en 700 millones de dólares. La obra forma parte de una estrategia más amplia de renovación urbana en torno a Rabat y Salé, con foco en infraestructura, turismo, negocios y nuevos espacios públicos.