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22/12/20   |   Viajes

Destino México: ¿Qué hacer en Yucatán? Mucho más que Chichén Itzá

Ubicado en la región sudeste del país, permite recorrer cultura, historia, gastronomía, tradición y maravillas naturales únicas

Conocedores.com Redacción
Conocedores.com

Si hay un estado rico en cultura, historia, tradición y maravillas naturales, ese es Yucatán, que se encuentra en la región sudeste del país, en la Península de Yucatán, con atractivo completamente diversos, que se extienden mucho más allá de Chichén Itzá.

Mérida, la capital, enamora con sus coloridas casonas y edificios coloniales, incluyendo el impresionante Paseo Montejo, la catedral y el Museo Regional de Antropología.

Entre las opciones gastronómicas, se pueden recargar energías, disfrutando de deliciosos panuchos, tacos de cochinita pibil y una refrescante agua de chaya.

Una buena opción, es pasar un día en alguna de sus playas como Playa Progreso, una de las más cercanas a la ciudad de Mérida. En Telchac encontraremos el Museo del Mar, Sisal impresionará su blanca arena y vistas espectaculares.

A lo largo de la Península se encuentra un mundo subterráneo, que era considerado sagrado para los mayas, los cenotes, estas pozas naturales son una maravilla y la experiencia de nadar en sus refrescantes aguas es incomparable.

En sus zonas arqueológicas aprenderemos sobre el mundo maya, como en Chichén Itzá, considerada como una de las Nuevas Maravillas del Mundo, Uxmal , Mayapán y Ek Balam, por nombrar algunas.

CHICHÉN ITZÁ Y CENOTES

Localizada a 90 minutos de Mérida Yucatán, está la ciudad cuyo nombre significa “al borde del pozo de los Itzáes”; la zona arqueológica de Chichén Itzá. Este complejo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, deja ver desde la entrada de Chichén Itzá, una de las “Nuevas Siete Maravillas del Mundo Moderno”; el majestuoso Templo de Kukulkán.

La presencia de un cenote en Chichén Itzá y muchos más en sus alrededores, no es algo fortuito, pues el mismo nombre indica que al asentarse su población, ya existían estas cavidades que creían eran un vínculo entre la tierra de los vivos con el mundo espiritual.

Se sabe que el sitio fue construido en el periodo posclásico Maya, pero pese a ser uno de los centros ceremoniales más representativos de esta cultura, muestra claras influencias toltecas, que pueden verse en la figura de Kukulkán, quien posee grandes similitudes con Quetzalcóatl. Ambas deidades, son representadas por serpientes emplumadas y mientras el dios Tolteca, simbolizaba la vida y el fin de la misma, el dios Maya desciende a la tierra durante cada equinoccio, lo que puede entenderse como volver desde el más allá.

Precisamente este fenómeno, producto de su genialidad arquitectónica y astronómica, es uno de los espectáculos favoritos durante los equinoccios de otoño y primavera, cuando realizar un Tour en Chichén Itzá se convierte en una hazaña que ya figura en las listas de deseos de muchos viajeros. Se trata de una proyección generada por la misma luz del sol, que crea la ilusión de la serpiente deslizándose por las escaleras. En una metáfora, esto representa la unión de los cielos, con el mundo de los vivos y el Xibalbá, como se le conoce al inframundo.

Si uno está de visita por la zona arqueológica, una excelente opción es conocer además de su Cenote Sagrado, al interior de la Zona Arqueológica, otros cenotes que la rodean. Estos pueden ser abiertos, semiabiertos y en forma de caverna.

Para acceder a algunos, basta alejarse pocos kilómetros del sitio, donde se encuentra el Cenote Palomitas, donde se permite nadar, muy cerca de allí se ubica el Cenote Agua Dulce, que al exterior cuenta con un restaurante y tienda de souvenirs.

Para los más extremos, está el Cenote Ikki, donde sus aguas profundas son ideales para practicar buceo y saltos. Otra opción es el Cenote Samula, adaptado para realizar esnórquel o simplemente disfrutar del turquesa de sus aguas mientras te mantienes flotando en la superficie.

Fotografía
Cortesía yucatanahora.mx

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