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Estas son las Siete Maravillas de Argentina

Por Guido Piotrkowski

16 de mayo de 2019

Están ubicadas en ocho provincias del país. De la belleza indómita de las Salinas Grandes jujeñas a la exuberancia de la Selva Misionera

Con un país diverso en climas y paisajes, se eligieron las Siete Maravillas de Argentina.

De la belleza indómita de las Salinas Grandes jujeñas a la exuberancia de la Selva Misionera. Del famoso Parque Nacional Nahuel Huapi, que abarca las provincias de Río Negro y Neuquén, al fabuloso Bañado la Estrella, en Formosa. Del majestuoso Glaciar Perito Moreno, en el Parque Nacional Glaciares, Santa Cruz, a la aridez ocre del desierto riojano en el Parque Nacional Talampaya y las clásicas sierras que enmarcan el Río Mina Clavero.

A comienzos de mayo se dieron a conocer estas maravillas a través de una iniciativa de la Fundación New 7 Wonders, que se organizó por primera vez en Latinoamérica y tiene su antecedente en el concurso mundial organizado por esa misma fundación en 2011, cuando las Cataratas del Iguazú fueron seleccionadas entre las maravillas mundiales por medio del voto popular, tal como sucedió ahora.

El proyecto «busca inspirar y concientizar sobre la conservación de las bellezas originarias de todo el país a través de la selección de estos siete íconos», según sostienen desde la fundación. Carlos Vetere –CEO de 7 Maravillas Argentinas– destacó que «el proyecto surgió con la idea de crear entre los argentinos una memoria nacional y global respecto a nuestro patrimonio».

La campaña comenzó en abril del año pasado con 417 lugares nominados que dieron paso a la primera fase de votación. De aquellos destinos, quedaron 77, que luego fueron analizados por un panel de especialistas en áreas de la Ciencia, el Turismo, la Fotografía, el Periodismo y el Arte, y seleccionaron 28 finalistas, entre los que había paisajes diversos como glaciares, lagos, desiertos, bosques y selvas, montañas, sierras, ríos y llanos de 16 provincias. Y de aquellos 28, se votó a través del sitio de internet de la Fundación y también por mensaje de texto, para finalmente llegar a estos siete, ubicados en ocho provincias, entre los que hay tres parques nacionales.

Estas son las Siete Maravillas de Argentina:

Salinas Grandes – Jujuy

Ubicadas a cien kilómetros de la capital jujeña, y a 3500 metros sobre el nivel del mar, se accede por la Ruta Nacional 52, que llega con su traza desde la Quebrada de Humahuaca, y trepa hasta los 4100 metros por la imponente Cuesta del Lipán, una de las rutas escénicas mas hermosas del país.

Este paraje fuera de tiempo y espacio es el tercer salar más grande de Sudamérica, y abarca una extensión de más de 12 mil hectáreas en donde el sol fustiga de día, mientras que las noches se vuelven heladas. Las Salinas forman parte de la cuenca endorreica que continúa su camino hacia el norte, en la Laguna de Guayatayoc. Su origen se remonta a entre 5 y 10 millones de años, cuando la cuenca se cubrió de aguas que provenían de un volcán. Así, la paulatina evaporación del liquido y sus componentes dio origen a la forma de este salar, que tiene una costra de unos 30 centímetros de espesor, y resiste el paso de hasta un camión.

En las inmediaciones hay tres comunidades indígenas cuyos pobladores viven históricamente de la extracción de sal y en los últimos años también del turismo. Organizan visitas guiadas, brindan alojamiento y comida y venden sus artesanías.

Más información en www.turismo.jujuy.gov.ar.

Glaciar Perito Moreno/Parque Nacional Los Glaciares – Santa Cruz

El Parque Nacional Los Glaciares fue creado en 1937 con el objetivo de preservar los hielos continentales y glaciares, el bosque andino-patagónico austral y la estepa patagónica. Con 726.927 hectáreas, es el más extenso del Sistema Nacional de Áreas Protegidas Argentinas; en 1981 fue reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Los hielos del glaciar avanzan sin pausa, lo que da origen a la ruptura y desprendimiento de gigantescos bloques sobre el Canal de los Témpanos; provocando un estruendo similar al sonido de un trueno. El fenómeno se repite cíclicamente, cada tres o cuatro años, y atrae multitudes de todo el planeta.

En el parque se puede observar el Perito Moreno en todo su esplendor, y existen tres maneras de disfrutarlo: caminando por las pasarelas que permiten vistas panorámicas a diferentes alturas, haciendo un trekking sobre el mismo glaciar – una experiencia nada convencional ya que es uno de los pocos sitios en el mundo en los que se puede realizar- o navegando frente a sus caras sur o norte, en un viaje que deja al viajero a los pies del glaciar.

Dentro del parque se encuentran también los glaciares Upsala, Spegazzini y Viedma, que se pueden contemplar en la excursión Glaciares Gourmet, una navegación por el Lago Argentino, matizada con un menú degustación de platos regionales.

Más información en www.elcalafate.tur.ar.

Parque Nacional Talampaya – La Rioja

Este Parque Nacional, ubicado al sureste de la provincia, es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde el año 2000. Cuenta más de 200 mil hectáreas protegidas que atesoran buena parte de la historia del planeta, paredones cincelados por la erosión durante más de 250 millones de años, fósiles, petroglifos y vestigios de antiguas culturas regionales.

El parque tiene varios circuitos como el del Gran Cañón, la Ciudad Perdida, el Arco Iris o la Quebrada de Don Eduardo que se pueden recorrer a pie, en mountain bike o en camioneta, y también bajo el resplandor de la luna llena.

Por acá es posible avistar zorros, guanacos, ñandúes, vicuñas o maras; encontrar petroglifos o descubrir talladas en la piedra curiosas formaciones como Las Agujas, La Catedral o Los Mogotes; deambular por el Jardín Botánico, y detenerse a escuchar el extraño eco que provoca la Chimenea, una hendidura en el murallón. Por razones de conservación, no se permite el ingreso de vehículos particulares y hay que contratar guías autorizados.

Más información en www.turismolarioja.gov.ar.

Selva Misionera – Misiones

Las Cataratas del Iguazú son una postal de Argentina y uno de los destinos locales más visitados, tanto por turistas nacionales e internacionales. El Parque Nacional Iguazú es ideal para recorrer en cualquier momento del año. Acá se puede deambular por las pasarelas en la selva, y detenerse a contemplar la espectacular Garganta del Diablo; contratar excursiones para navegar en botes semirígidos por el río Iguazú y así dejarse empapar bajo las cascadas; o viajar selva adentro en un camión en busca de flora y fauna autóctona.

En 2011, las Cataratas integraron la lista de las siete maravillas mundiales. Ahora, junto a un entorno de valles, ríos, frondosa vegetación subtropical y sierras, que llegan a los 800 m de altura y forman este bosque lluvioso y húmedo que abarca más de un 35% del territorio misionero, ocupa también un lugar en el ranking local. Es una de las eco-regiones con mayor biodiversidad del planeta y una de las áreas naturales más amenazadas del mundo debido a los continuos desmontes. Hogar del yaguareté y del tatú-carreta, en su espacio conviven más de 400 especies de aves que inundan el follaje de árboles gigantes.

Más información en www.misiones.tur.ar.

Río Mina Clavero – Córdoba

En el Valle de Traslasierra, a menos de doscientos kilómetros de la capital cordobesa, se encuentra uno de los destinos turísticos más concurridos del país, sobre todo en la temporada veraniega. Pueblos legendarios como San Javier, Nono y Mina Clavero invitan a descansar en sus playas, a caminar por montañas legendarias, o a tirarse de cabeza al río.

Por estos pagos impera el Río Mina Clavero, que tiene su naciente en la Pampa de Achala, a casi 2 mil metros de altura, con una cascada de más de 100 metros. Acá donde confluyen riachuelos y arroyos que hacen de este río un curso de agua cristalino, fresco y torrentoso, inicia su descenso hacia el valle por una pendiente pronunciada entre cañadones. Corre de este a oeste, salvando así el faldeo de la sierra por fuertes pendientes y saltos de agua, para encajonarse en valles perdidos, con playas donde se ve poca gente y muchas aves. Luego, su curso se ensancha en diversos puntos, dando lugar a playas amplias y balnearios como La Toma, Nido del Águila y Municipal de Mina Clavero, muy concurrido. Sus aguas frías, mineralizadas gracias al corredor de roca, tienen fama de ser terapéuticas. Tras recorrer casi 14 kilómetros, entre Mina Clavero y Cura Brochero, se une al Panaholma para dar nacimiento al río de Los Sauces, el que desemboca en el dique La Viña.

Más información en www.cordobaturismo.gov.ar.

Parque Nacional Nahuel Huapi – Neuquén/Río Negro

El Parque Nacional más antiguo del país, cuyo origen se remonta al año 1903, abarca dos provincias y es uno de los rincones mas visitados de la Argentina, ya sea en invierno o verano, otoño o primavera. Como pocos otros lugares, el parque tiene su encanto en cada estación. Así, el invierno invita a esquiar en sus nieves eternas, el verano a nadar en sus lagos prístinos, mientras que el otoño llama la atención con los colores únicos que brinda su naturaleza y la primavera invita a lanzarse al turismo aventura en sus varias facetas.

El Parque resguarda una muestra representativa de los ecosistemas andinonorpatagónicos: bosques, estepa y alta montaña, así como también las cuencas hídricas y el patrimonio cultural, que forman parte de este paisaje patagónico, al que llegan turistas de todas latitudes. Se puede visitar desde ciudades icónicas, con todos los servicios, como Bariloche, o pequeños pueblos como Villa La Angostura, ya sea en busca de aventuras, gastronomía de alto nivel, cerveza artesanal, o puro relax.

Más información en www.barilocheturismo.gob.ar y www.villalaangostura.gov.ar.

Bañado La Estrella – Formosa

Ubicado a poco más de trescientos kilómetros de la capital provincial, en el corazón de la región del Gran Chaco, el Bañado La Estrella sorprende con ocasos y amaneceres que estallan en cielos inverosímiles, una flora desmesurada y una fauna prominente. El Bañado atesora planicies inundadas donde flotan nenúfares, camalotes y algas, dónde crece profusamente la palmera caranday, donde el algarrobo, el quebracho blanco y colorado, el vinal y el palo santo, quedan bajo el agua, dando forma a los curiosos champales, troncos secos cubiertos por enredaderas que toman formas llamativas y dibujan laberintos imaginarios en medio de este vergel acuático.

El Bañado es una reserva provincial que abarca unas cuatrocientas mil hectáreas, y ocupa el tercer lugar en el podio de los humedales del cono sur, detrás del Pantanal, en Brasil, y los Esteros del Iberá, en la vecina provincia de Corrientes. Se forma por el desborde del río Pilcomayo, que baja desde Bolivia, pierde su cauce, y se transforma acá en este gran espejo de agua, un tesoro hasta ahora oculto, que se debe preservar.

Más información en www.formosahermosa.gob.ar.