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06/03/21   |   Viajes

Qué hacer en El Impenetrable, una joya de los parques nacionales de Argentina

En el corazón del monte del Chaco, una vieja estancia privada fue transformada en el Parque Nacional más grande del noreste argentino

Guido Piotrkowski Redacción
Guido Piotrkowski

Es una joya de los parques nacionales de Argentina. ¿Qué hacer en El Impenetrable, ubicado en el monte del Chaco? Empecemos por un poco de historia. «El Impenetrable es como nuestra África, como nuestro Serengueti». Quien lo dice es Leonardo Juber, guardaparque nacional y primer intendente del Parque Nacional el Impenetrable.

A pesar de que fue creado por voto unánime del Congreso Nacional argentino el 22 de octubre de 2014, debido a complejos entramados judiciales, el Estado recién pudo tomar posesión de este territorio de ciento treinta mil hectáreas que pertenecían a la Estancia La Fidelidad en marzo de 2017.

Ubicado a más de trescientos kilómetros de Resistencia, la capital de Chaco, el parque es el reservorio de gran cantidad de especies. «Es uno de los grandes territorios que están en muy buen estado de salud, con gente conviviendo con el monte en harmonía, comunidades originarias como los Qom y los Wichi. Por otro lado, todo los elementos del mundo natural siguen estando», explicó Juber.

Como las N’tetaxananaqui, o tejedoras del monte, que en el poblado de Miraflores que vienen trabajando codo a codo hace más de cinco años. Trabajan la hoja de la palma caranday, de las mas duras de las hojas de palmeras, tal como lo hacían sus abuelas, sus madres, sus ancestros. Con esa materia prima que extraen del monte, hacen canastos, portatermos, carteritas, paneras, hueveras. Los productos se venden en el local que tiene la cooperativa a metros de la Intendencia de Parques Nacionales.

En el parque

La entrada, luego de cruzar el puente sobre el río Bermejito, se anuncia con un gran cartel de madera que tiene al Oso Hormiguero como emblema. El camino troncal discurre entre los dos ríos que bañan este vergel indómito, desde el río Bermejito al río Bermejo, cuyo cause fluye en el Impenetrable profundo, en el límite con Formosa.

Son cincuenta kilómetros de una visita contemplativa en que el viajero puede caminar y detenerse en los sendero. Por ejemplo, admirar el palo borracho gigante, un icono del parque; o deambular a paso lento pmiradores como el Conejo de los Palos, El Caño; Los Corrales y el Mirador el Suri en la Laguna del Sur, ideales para observar fauna o sentarse a la vera a tomar mate. A lo largo del camino se pasa por todos los ambientes del parque: desde el monte seco, con sus algarrobales y viñalares, a la zona de pastizal, bañados, lagunas y el rio Bermejo, un ambiente único que es lo más característico del Impenetrable en relación al resto de las áreas protegidas del Chaco Seco, que acá tiene la particularidad de tener el agua que le dan los dos ríos, que determina una diversidad ambiental mucho más grande que el resto de la áreas de la región.

La diversidad en todo su esplendor

Y en esa diversidad, encontramos algarrobo, quebracho colorado santiagueño, quebracho blanco, palo santo, entre otros, todos árboles de maderas duras que se utilizan mucho para la carpintería. El Impenetrable tuvo mucho desmonte, que es una de las grandes amenazas de la región. Pero lo interesante de este lugar es que todavía hay mucha continuidad de monte mas allá del parque. Además, están casi todas los animales que tienen que estar, incluso el yaguareté, el predador tope.

Si bien en Chaco se considera ecológicamente extintos porque ya no está cumpliendo la función que debería cumplir, todavía quedan unos pocos individuos en la región. De hecho, el año pasado, una cámara trampa ubicada en el lugar donde se habían registrado huellas previamente, permitió captar a un macho adulto de gran tamaño. Además, existe un programa conjunto de distintas organizaciones para reestablecer la población de yaguaretés en El Impenetrable – provincia del Chaco, Administración de Parques Nacionales y Fundación Rewilding Argentina- ya está mostrando sus primeros resultados. En febrero pasado, Tania y Qaramta, dos ejemplares traídos especialemente para comenzar con la reintroducción de la especie, dieron a luz dos cachorros, que serán criados por su madre en el monte chaqueño dentro de unos gigantescos gigantes corrales especialmente montados, y sin contacto con los seres humanos. Para el momento de su liberación total faltan aún entre dos y tres años.

También se pasean frente a las cámaras varios animales que habitan en este paraíso de vital importancia para el ecosistema. Algunos de los que pudieron verse son el chancho moro o el pecarí labiado, el tapir, el puma, el aguará guazú, el oso hormiguero, el tatú carreta, zorro de monte y zorro gris, ocelote, el yaguarundi (un gato pequeño pero mas grande que el montés), el gato birá. Bichos dificiles de avistar en medio este monte cerrado, pero no imposible. Los guardaparques y brigadistas afirman que han visto de todo, desde tapires a osos hormigueros, incluidos pumas. También, el monte cerrado y el extremo calor brindan las condiciones esenciales para serpientes varias. Están la temible yarará y la cascabel, que son venenosas, y las hay inofensivas como la lampalaua o viscachera. Pero a no preocuparse, no es frecuente que piquen, y aún así, por aquí cuentan con el antiofídico.

El Impenetrable es, también, un sitio ideal para observadores de aves. Hay unas trescientas especies entre las que se destacan los rayadores (un ave con un pico largo y un buchecito con el que «raya» el agua hasta que algún pez asoma y lo embucha), el majestuoso yabirú (una especie de cigüeña gigante), loro hablador, más de diez clases de carpinteros, jote real, aguila pescadora, garza mora y blanca, entre cientos más.

El Impenetrable es, en definitiva, un un vergel para seguir protegiendo nuestros ecosistemas.

El Bermejo

Este río es “la gran joyita del parque”, al decir de Juber. “Lo lindo es que es uno de los últimos ríos del país que transcurre libre desde la naciente a la desembocadura. Casi no hay ningún tipo de infraestructura y acá, como hay poca pendiente, se torna meandroso, con muchas curvas. Es dinámico, cambia muchísimo el curso de una creciente a otra”. Y es acá donde se concentra la fauna en la época de sequía. Claro, los animales bajan al río a tomar agua, el lugar donde el visitante tendrá más chances de verlos. Cuando falta agua bajan todo el día. “Todo cuerpo de agua que hay son sitios para ir a buscar fauna. Los animales están en proceso de ‘acostumbrarse’ a los visitantes. Ahora, en algunos lugares donde hay presencia frecuente, los bichos son más mansos que hacia los límites, ya se nota el acostumbramiento. Pero acá hay mucha diversidad. El Chaco, como región, es una de las más diversas, después de Misiones y las Yungas”.

Recomendaciones

Antes de emprender camino al parque, es necesario pasar por la intendencia ubicada Miraflores para informarse. En época de lluvias los caminos pueden estar intransitables. En la entrada del parque está el destacamento La Armonía, donde los guardaparques reciben el visitante, dan un permiso de ingreso y las recomendaciones generales sobre caminos y senderos, que pueden ir variando según la época, ya que la lluvia puede ser condicionante. Como las distancias son lejanas y casi no hay servicios, hay que llevar insumos, comida, y agua sobre todo.

Más información en www.parquesnacionales.gob.ar.

Informe y fotografía
Guido Piotrkowski

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