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06/12/19   |   Viajes

Seis ciudades del futuro que debemos visitar hoy

Son algunas de las urbes más innovadoras del planeta. Algunas sobresalen por sus imponentes rascacielos y otras porque mejoraron la calidad de vida de sus habitantes

Conocedores.com Redacción
Conocedores.com

Hay muchas razones para elegir un destino turístico. Y una de ellas, puede ser adentrarnos en las ciudades del futuro, a las que no tenemos que llegar en una máquina del tiempo.

Desde #CONOCEDORES, elaboramos un listado de seis destinos que bien pueden ser consideradas urbes adelantadas en el tiempo, y que podemos visitar hoy.

1. Tokio (Japón)

En 2020 esta ciudad recibe a los atletas olímpicos y paralímpicos en una fiesta que promete quitar el aliento. Si la capital japonesa ya parece salida de un libro de ciencia ficción, al parecer sus habitantes sienten que no es suficiente: para el 24 de julio de 2020 pretenden tener un verdadero auto volador para encender la antorcha olímpica.

Esta urbe alberga a Miraikan, también llamado el museo del futuro. Se ubica en la isla artificial de Odaiba, en la bahía de Tokio, y cuenta con exhibiciones sobre robots, escenarios apocalípticos y piezas de ingeniería sorprendentes. Para una vista épica de la ciudad, súbete al Tokyo Skytree, la torre más alta del mundo y la segunda estructura más alta de la Tierra gracias a sus 634 metros, solo detrás del Burj Khalifa, en Dubái.

Tokio es una ciudad donde el espacio es primordial. Por eso, para los viajeros que no sufren de claustrofobia, es probable que reserven en un hotel cápsula. Se llaman así porque solo hay espacio para dormir y una maleta; todos los demás servicios están aparte.

Para aquellos convencidos que en Japón se vive como en el resto del universo, entonces es recomendable dar una vuelta por Pasona 02, una granja subterránea, ubicada justo debajo de la gran metrópoli. Aquí, con cultivos hidrológicos, clima controlado y luz artificial, son capaces de sembrar 100 tipos de plantas diferentes.

2. Songdo City (Corea)

Cuando se habla de ciudades del futuro, ésta suele encabezar las listas. Para edificarla se tuvo que rescatar una zona que el Mar Amarillo le había robado a la tierra, ubicada justo al sudoeste de Seúl. Lo siguiente fue una inversión que, para 2022, habrá alcanzado la cifra de 40 mil millones de dólares, y con la que se está creando una infraestructura interconectada en todos los sentidos.

Esto se traduce en WiFi gratis y un sistema de ductos que lleva toda la basura a una planta subterránea central: ahí se utilizan los desechos para generar energía. Esto se administra desde un núcleo neurálgico conocido como G Tower, que se encarga de manejar la información, para así volver todo más preciso y generar el menor impacto ambiental, que es equivalente a la tercera parte de una ciudad común del mismo tamaño.

Songdo fue construida priorizando al peatón, las bicicletas y el transporte público. Casi la mitad de la ciudad son espacios verdes, lo que le valió la certificación LEED (Leadership in Energy & Enviromental Design). Así, los edificios corporativos se mezclan con las viviendas y los centros de ocio y diversión, volviendo los traslados cortos y prácticos.

Por su parte, el Tri-Bowl es la pieza de arquitectura más futurista de todo Songdo. Es una especie de escultura gigante, que también cuenta con galería y sala de conciertos.

3. Ámsterdam (Países Bajos)

Es poco probable que se asocie una ciudad con 700 años de antigüedad con una futurista, pero la capital de los Países Bajos cumple en todos los sentidos. Si algo han sabido hacer, es mejorar para mantenerse al día con las innovaciones. Éste fue uno de los primeros lugares donde empezaron a ocupar la recopilación de datos para mejorar la forma en que vivían los locales. De ahí que se dieran cuenta de que el futuro son los autos eléctricos, las bicicletas y que básicamente había que dejar atrás lo viejo.

Para 2030 tienen la meta de que no haya ningún auto o camión de diesel o gasolina recorriendo sus calles. Eso no es todo. Se han dado cuenta de que el crecimiento de la población es indetenible, por lo que están planificando la ciudad para que los habitantes que emigren y nazcan en los próximos 20 años no la superen. Así que la están convirtiendo en una capital inteligente en donde haya, incluso, vecindarios flotantes para contrarrestar su falta de espacio.

Es recomendable visitar el EYE Film Institute, una estructura monumental que parece doblarse sobre sí misma en una especie de origami gigantesco: cada ángulo da un espectro diferente del edificio. Dentro puede encontrarse un gran archivo nacional de películas, cuatro modernas salas de cine, un lugar para exposiciones y un restaurante.

Como las bicicletas son primordiales, hace varios años la ciudad hizo una remodelación de su espacio, porque había que ponerlas todas en algún lugar. La solución fue crear De Fietsflat, una plataforma flotante donde se podían almacenar miles de estos vehículos de dos ruedas. Actualmente, la estructura permanece ahí para quien quiera usarla y ver el llamado departamento para bicis.

Fietsflat bike parking at Amsterdam Centraal Station

4. Abu Dábi (Emiratos Árabes Unidos)

Otra sorprendente ciudad de futuro es este enclave que abraza una especie de miniciudad que recibe el nombre de Masdar, cuya proyección es que cuando esté funcionando al 100% de su capacidad, no solo será sostenible, sino que se autoabastecerá. Comenzó su construcción en 2008, y pretende estar terminada para 2020.

La idea es sobrepasar a las otras ciudades inteligentes; para ello buscan que en algún momento sea cero carbono, empleando solo energía solar; cero residuos, utilizando estrategias de reducción, reutilización y reciclado.

Además buscan que todo sea sustentable: métodos de transportación, materiales de construcción, comida y agua, defendiendo a su vez a la vida silvestre. Masdar se topó con limitantes propias de la construcción de una infraestructura de dicho tamaño. Eso no significa que detengan los planes; se cree que podría significar la manera en que nuevas ciudades ecológicas se construyan. Tal vez, dos de sus detalles más impresionantes son la pared que bordea la ciudad, que reduce los fuertes vientos y evita que la arena invada todo, y la torre de viento gigante en el centro, la cual reduce el calor a nivel peatonal sin necesidad de aire acondicionado.

Además, los edificios son modernos, pero con detalles que han identificado a las culturas locales para mantener la frescura. Otro proyecto colosal en esta urbe es el de la playa Saadiyat, que destaca por el museo Louvre Abu Dhabi, que, igual que su contraparte en París ofrece una visión de las culturas antiguas. Para este proyecto participó Jean Nouvel, diseñador del Museo del muelle Branly, en Francia.

5. Curitiba (Brasil)

El término ciudades inteligentes se refiere a los centros urbanos que han mejorado la calidad de vida de sus habitantes. Ésta es una realidad desde hace mucho tiempo en Curitiba. Cuando la iban a renovar, la idea era que fuera del estilo de Brasilia, que se consideraba más moderna. Sin embargo, la gente a cargo de Curitiba decidió ir hacia otro rumbo y, sin saberlo, crearon una de las primeras ciudades inteligentes del mundo.

Lo primero fue hacer peatonales las calles del centro, con lo que lograron que el corazón de la ciudad tuviera nueva vida. Luego modernizaron el transporte público creando carriles exclusivos para autobuses.

La creación de jardines también fue fundamental. Aquí se han tomado el tiempo para que los espacios verdes estén organizados a la perfección, con materiales ligeros, pero que de todos modos luzcan. Dos de los emblemas de Curitiba son el espléndido conservatorio de cristal que se encuentra en el Jardín Botánico, y la Ópera de Arame, ubicada en el Parque das Pedreiras, capaz de recibir a mil espectadores.

Para admirar el diseño de la ciudad desde las alturas, es preciso dirigirse a la Torre Panorámica, un edificio de telecomunicaciones que tiene un mirador abierto al público. Luego acude a Rea XV de Novembro, la calle peatonal que fue el primer cambio que vio Curitiba, donde se puede disfrutar de la vibra local.

6. Singapur (Singapur)

Esta ciudad de Asia impresiona por su modernidad. De hecho, sucede en el preciso instante que uno se baja del avión: es que el aeropuerto Jewel Changi tiene la cascada interior más alta del mundo, además de que la naturaleza convive totalmente con los espacios, haciéndolo lucir verde, selvático y encantador.

The Interlace son edificios interconectados en una especie de torre de Jenga que parece a punto de caer, creando una arquitectura llamativa en medio de espacios verdes. La NTU (Universidad Tecnológica de Nanyang, por sus siglas en inglés) y The Hive crean un espacio original donde aprender es divertido. Uno de los puntos favoritos es Gardens By The Bay, donde lo más nuevo es Floral Fantasy, un espacio donde flores, toques artísticos y tecnología se juntan para crear una experiencia casi fantástica a los visitantes.

Para quienes prefieran un lugar tranquilo pueden dirigirse a Serene Garden, diseñado para parecer un jardín zen japonés; se trata de dos hectáreas dedicadas a la relajación. Aunque el lugar favorito de todos no es el domo de las flores, el bosque en las nubes ni las esculturas, sino Supertree Grove, que son árboles gigantes hechos por el hombre, de entre 25 y 50 metros de altura, con pabellón aéreo sobre el que caminarás y admirarás la bahía.

Tal vez lo más sorprendente de esta impactante ciudad del futuro, no es lo que ves a simple vista, sino lo que está oculto, como sistemas de transporte, carreteras, líneas de gas, luz e internet de alta velocidad que van bajo tierra y también bajo el agua, para ahorrar el poco espacio que tiene la ciudad y salvar los espacios públicos. A la par, buscan nuevas ideas verdes y esperan tecnología que les permita adelantarse al acontecer humano; no por nada la consideran una ciudad del año 2050.

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