Con el objetivo de movilizar la industria del turismo, desde noviembre se puede viajar a Costa Rica sin la necesidad de presentar un test PCR negativo, según anunció el gobierno, que abrió sus fronteras a todos los países del mundo.
El país inició una apertura paulatina de fronteras aéreas en agosto tras el cierre total de fronteras en marzo, cuando se detectaron los primeros casos del coronavirus.
Costa Rica, de todas formas, mantendrá la exigencia de que todos los turistas tengan un seguro médico que cubra la atención médica y los gastos de alojamiento, en caso de que el viajero se contagie o presente síntomas de COVID-19, una vez llegado al país.
El gobierno de Costa Rica basó la decisión en una publicación de la OMS (Organización Mundial de la Salud) que consideraba innecesario exigir la prueba de COVID-19 para viajes internacionales.