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Las casas de Pablo Neruda para visitar en Chile
26/11/18   |   Viajes

Las casas de Pablo Neruda para visitar en Chile

Ubicadas En Valparaiso, Santiago y El Quisco, son una forma de explorar y conocer más a fondo, la vida y el legado del famoso poeta, ganador del premio Nobel

Conocedores.com Redacción
Conocedores.com

Pablo Neruda, cuyo nombre verdadero era Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto, es sin lugar a dudas uno de los más renombrados poetas chilenos, considerado por Gabriel García Márquez, como «el más grande del siglo XX en cualquier idioma», además de ganador del premio Nobel.

Tres de sus casas en Chile, se convirtieron en museos, abiertos a todo aquél que quiera explorar y conocer más a fondo un poco más de su vida y legado.

La Sebastiana (ubicada en Ferrari 692, Valparaíso)
Ubicada en Valparaíso, Pablo Neruda adquirió esta casa en 1959. Fue realmente difícil encontrarla, ya que el poeta preguntó a sus amigos por una casa de tipo muy específico en la ciudad que amaba. Él quería un lugar “que pareciera flotar en el aire, pero que estuviera bien asentado en la tierra”. Un dato gracioso, esta casa tuvo su nombre en honor a su constructor, Sebastián Collado.

Tras la muerte de Pablo Neruda en 1973, La Sebastiana fue abandonada. No fue hasta 1991 que la casa fue restaurada y se convirtió en un museo, obteniendo el estado de Monumento Nacional.

La Chascona (ubicada en Fernando Márquez de la Plata 0192, Santiago)
A los pies del Cerro San Cristóbal, en el corazón del Barrio Bellavista, Pablo Neruda compró un terreno y construyó esta casa en 1953, dedicada a su amor Matilde Urrutia. De hecho, el nombre “chascona” es una expresión chilena que significa “cabello desordenado” y se refiere a la roja cabellera de Matilde.

Actualmente la casa es un museo que exhibe las diferentes colecciones que Neruda tenía, incluyendo botellas de todo el mundo.

Isla Negra (ubicada en Poeta Neruda s/n, El Quisco)
Ubicada en las orillas de Isla Negra, esta casa fue la favorita de Neruda y su pieza de trabajo más íntima. Construida en 1937, fue un lugar de aislamiento e inspiración para el poeta, disfrutando la compañía de su esposa Matilde Urrutia y la paz que el océano entrega.

Ya que el poeta amaba los botes y trenes, esta casa es exactamente eso: apretados corredores de madera con asientos y ventanas a lo largo de las paredes, sumado a un gran número de colecciones y adornos. Actualmente esta casa-museo es donde Pablo Neruda y Matilde Urrutia están enterrados.

Fotografía
Cortesía Fundación Neruda

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