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17/06/16   |  

Nissan presentó el primer sistema para vehículos impulsado con electricidad por bioetanol

Usa la reacción de varios combustibles, incluyendo el etanol y el gas natural, con el oxígeno para generar electricidad de alta eficiencia

Norberto Sica Redacción
Norberto Sica

Nissan presentó esta semana el desarrollo de un vehículo propulsado por pila de combustible de óxido sólido (SOFC) que funciona con electricidad generada a partir de bioetanol. Este nuevo sistema –el primero a nivel mundial en el sector de la automoción– consta de una pila de combustible de bioetanol con un generador eléctrico SOFC, y usa la reacción de varios combustibles, incluyendo el etanol y el gas natural, con el oxígeno para generar electricidad de alta eficiencia.

A diferencia de los sistemas convencionales, la pila de combustible de bioetanol tiene la SOFC como su fuente de energía, con lo que alcanza una mayor eficiencia eléctrica para ofrecer al vehículo una autonomía similar a la de los coches nafteros (más de 600 kilómetros).

Además, las distintivas prestaciones de conducción eléctrica del coche con pila de combustible de bioetanol, como la conducción silenciosa, el arranque lineal y la rápida aceleración, permiten a los usuarios disfrutar del placer y el confort de un vehículo eléctrico puro (VE).

Los sistemas con pila de combustible utilizan productos químicos que reaccionan con el oxígeno, generando así electricidad sin liberar productos derivados nocivos. Los combustibles de bioetanol, como los procedentes de la caña de azúcar y del maíz, están disponibles en países de América del Norte y del Sur, así como en Asia. La pila de combustible de bioetanol puede ofrecer soluciones de transporte respetuosas con el medio ambiente y generar oportunidades en la producción energética regional, además de dar apoyo a la infraestructura existente.

Cuando se genera electricidad en un sistema de pila de combustible, normalmente se emite CO2. Con el sistema de bioetanol, las emisiones de CO2 se neutralizan desde el proceso de crecimiento de la caña de azúcar que luego se transforma en biocombustible. Con ello, se consigue un “ciclo neutro de carbono”, ya que casi no se produce ningún incremento de las emisiones de CO2.

Informe y fotografía
Norberto Sica

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