fbpx
Conocedores
Close

Visitar Torres del Paine: los recorridos que hay que hacer

Conocedores.com

28 de noviembre de 2019

Es uno de los lugares más atractivos del planeta y de la Patagonia de Chile, especial para los que disfrutan de la naturaleza

Visitar Torres del Paine es experimentar uno de los destinos favoritos en la Patagonia de Chile y del mundo, para fanáticos de la naturaleza en su estado salvaje, del trekking con algunos de los circuitos más preciados por aficionados y expertos, y para fotógrafos que buscan los mejores escenarios por retratar.

El parque

Con una superficie oficial de 227.298 hectáreas, el Parque Nacional Torres del Paine comprende desde la cordillera del Paine y su famoso macizo, que incluye las cumbres Paine Grande y las conocidas torres que le dan su nombre, hasta los “Cuernos” la imagen más icónica de estos gigantes de granito que el mundo entero reconoce y aplaude.

En el Parque Torres del Paine se encuentran numerosos atractivos naturales, como el río Paine, los lagos Grey, Pehoé, Nordenskjöld y Sarmiento, y los glaciares Grey, Pingo, Tyndall y Geikie, pertenecientes al Campo de Hielo Patagónico Sur, además de numerosos valles que acogen la excepcional flora y fauna patagónica.

Además de peces, reptiles y aves, las Torres del Paine acogen a 25 especies de mamíferos, entre los que, por supuesto, destaca el guanaco y dos tipos de zorro. Desde luego, también el puma es una de las especies presentes, pero no es muy probable que te encuentres con uno de ellos.

En 1978, el parque fue declarado reserva de la biosfera por la Unesco.

Lagos y lagunas, glaciares inmaculados e imponentes, cambios climáticos abruptos que pueden hacer vivir las cuatro estaciones en un solo día, y la imaginación para volar por sobre las montañas, los bosques magallánicos y los glaciares, hacen de la visita a las Torres del Paine un imperdible.

Acceso y alojamiento

El acceso a las Torres del Paine es bastante fácil y expedito, en automóvil propio o alquilado, con alguna de las empresas que organizan tours, o viajando en autobuses que, luego de un recorrido de 100 kilómetros desde Puerto Natales, alcanzan este espectacular Parque Nacional.

Existen distintas alternativas de alojamiento en las Torres del Paine, desde los lujosos hoteles con vistas espectaculares a los sitios de camping (los administrados por la Corporación Nacional Forestal CONAF son gratuitos) y los refugios ubicados en lugares estratégicos a lo largo de los distintos circuitos.

Todos los sitios de camping y refugios operan con reservaciones previas y dada la alta demanda, sobre todo en primavera y verano del hemisferio sur, es obligatorio hacer reserva para visitarlos.

La gran «O»

Es el trekking más extremo y desafiante que, con sus más de 100 kilómetros de recorrido, corona la experiencia luego de alrededor de ocho a nueve días de caminata intensa. Es fundamental tener un estado físico acorde con la exigencia, además del equipamiento de montaña necesario para las condiciones extremas.

La gran “O” comienza a la entrada del Parque, en Laguna Amarga, iniciando lentamente este primer día de aclimatación, en sentido contrario a las agujas del reloj y contemplando en el camino glaciares y bosques de lengas, coigües y hayas antárticas o “ñirres”.

Los días siguientes serán de esfuerzo creciente, con descansos que permitan disfrutar de la incomparable vista de los glaciares de Campos de Hielo Sur, hasta llegar a la tan esperada Base de las Torres desde donde apreciar en un día despejado los macizos imponentes que dan su nombre al Parque.

La famosa «W»

Tomando su nombre de la forma de la ruta que sigue desde el Refugio Grey, la famosa “W” es quizás el circuito más conocido, por ser apto para todos los visitantes con una condición y preparación física normales. Realizar esta aventura con ropa técnica y para todos los climas es de rigor en todos los casos.

Si uno quiere hacer el circuito completo, hay que prepararse para caminar ocho horas diarias por entre cuatro a seis días, dependiendo de las condiciones climáticas, que siempre pueden sorprendernos.

Nuevamente el premio a este esfuerzo será la vista de las cumbres que dominan el parque.

Torres del Paine para todos

Pero es cierto también que no todos pueden o quieren pasar días de caminatas que, aunque recomendables, no son realizables por todos, ya sea por la falta de tiempo disponible para la aventura o por condiciones físicas menos favorables.

Torres hay para todos y todas, y si bien la “O” y la “W” son las más renombradas, también hay circuitos que van desde una hora de recorrido, así que es también perfectamente posible hacer tours por el día o adecuar la experiencia al tiempo disponible, sin problemas.

Algunas de estas rutas ni siquiera requieren de entrada oficial al Parque, por lo que no habrá que pagar necesariamente su costo (alrededor de US$ 50 el voucher por tres días).

Miradores

La Laguna Cebolla es uno de esos lugares disponibles sin costo, antes de la entrada al Parque, desde donde realizar una relajada caminata por un terreno plano, que puede durar horas solo contemplando el paisaje, con una espectacular vista de los “Torres” y la observación del paisaje patagónico en todo su esplendor, particularmente la observación de aves en la Laguna.

Llegar a la Base de las Torres es también posible con una aventura de un día.

Esta vez, bastante más exigente, con una caminata de ocho horas ida y vuelta desde Laguna Amarga, para llegar a una vista de la clásica postal de las Torres del Paine.

Pero también hay miradores que vale la pena visitar si la disponibilidad de tiempo es limitada. Los miradores Ferrier, Cóndor y Cuernos ofrecen vistas espectaculares y son accesibles después de unas pocas horas de caminata, algunos de ellos con relativamente poco esfuerzo.

Las rutas están repletas de atractivos, desde la fauna y flora (es común toparse con grupos de guanacos pastando en los alrededores) hasta los saltos de agua, lagunas y el mágico paisaje de la estepa patagónica, a menudo con el telón de fondo de las Torres y los Cuernos.

Desde rutas amables, fáciles y acogedoras, hasta algunas más desafiantes con subidas pronunciadas, pero de todas maneras posibles para los menos expertos, las alternativas de trekking más cortos y menos demandantes son muchas y al alcance de todos.