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Así es la Ruta de la Independencia en México

Por Juan Chiummiento

22/01/2019

Un circuito imperdible cargado de historia y detalles pintorescos para vivir de cerca la cultura local. ¿Cuáles son las principales ciudades que abarcan este recorrido?

Cuando en los primeros años del nuevo siglo México se encaminaba a celebrar el Bicentenario de su Independencia, sus autoridades idearon un recorrido turístico por las ciudades que jugaron un rol protagónico en aquella gesta. Bajo el nombre de la Ruta de la Independencia, es una de las mejores propuestas para ingresar en la cultura de este país, un verdadero faro para el resto del continente.

El punto de partida de este recorrido puede ser variable, pero solo por poner uno comenzaremos por Guadalajara, a la que puede llegarse en vuelo directo desde Ciudad de México. No bien uno posa sus pies sobre su centro histórico, rápidamente puede entenderse por qué se la conoce como “La Perla del Oeste”.

El Palacio de Gobierno es el lugar indicado para conocer al detalle los días más importantes de la historia nacional. Miguel Hidalgo y Costilla firmó allí, en 1810, el decreto que puso fin a la esclavitud. Dos espectaculares murales recuerdan aquellas jornadas.

Desde Guadalajara la ruta sigue hacia Guanajuato, uno de los pueblos más pintorescos del extenso país. Con la particularidad de contar con tres niveles de circulación (túneles, calles y callejones), no hay dudas que la visita será amor a primera vista.

La cita obligada en Guanajuato es participar de las tradicionales “callejoneadas”, donde músicos locales acompañan a los turistas durante una hora, en un recorrido cargado de leyendas, mitos y cantos.

El tercer punto será San Miguel de Allende, que reúne una gran cantidad de hoteles y restaurantes de alto nivel. Sus calles también tienen un encanto particular ya que su casco histórico ha sido conservado al detalle.

En particular, desde #CONOCEDORES recomendamos el restaurante Trazo (perteneciente al hotel boutique Casa 1810), que tiene un destacado menú de platos internacionales cocinados con ingredientes 100% locales. Su nombre se debe a que desde sus mesas se difuminan los trazos de las ocho principales cúpulas de las iglesias de la ciudad.