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Estas son 5 de las librerías más lindas del mundo

Conocedores.com

8 de mayo de 2019

Un recorrido por librerías sorprendentes en Buenos Aires, Venecia, París, California y Nankín (en China).

Los libros tiene la capacidad de inspirarnos y alentarnos a hacer grandes cosas: desde biografías de icónicos personajes de la historia que nos empujan a seguir sus pasos, hasta relatos sobre planetas lejanos y personajes fantásticos que nos demuestran que la imaginación no tiene límites. Por eso, en #Conocedores presentamos un listado con algunas de las cinco librerías más lindas del mundo.

El Ateneo, Buenos Aires, Argentina (foto principal)

Situada en el característico barrio de Recoleta, la icónica librería argentina El Ateneo, abrió sus puertas a fines del año 2000 y se destaca por encontrarse dentro del ex teatro Grand Splendid.

El teatro, inaugurado en 1919, fue el hogar de óperas, conciertos de ballet y allí fueron emitidas las primeras películas sonoras en Buenos Aires.

La librería es reconocida por mantener la esencia del antiguo teatro: la cúpula pintada con frescos – que remiten a la paz luego de la primera Guerra Mundial -, los balcones dorados, las intricadas ornamentaciones y sobre el escenario, donde quienes visitan pueden disfrutar de un café, el telón de terciopelo rojo.

Recientemente la revista National Geographic la eligió como la librería más linda del mundo.

Librería Acqua Alta, Venecia, Italia

Durante los meses de otoño e invierno, las calles de Venecia se inundan y junto con ellas lo hacen viviendas y negocios. El fenómeno, conocido como Agua Alta, da nombre a la librería fundada en 2004 por Luigi Frizzo, con el objetivo de proteger a los libros del agua.

Si bien no siempre está llena de agua, esta pequeña librería siempre está repleta de libros, que se encuentran en todas partes: las tradicionales estanterías se unen a pequeñas góndolas, barcos e incluso bañeras, que son de ayuda para escapar del agua. Aquellos libros que no logran hacerlo, solidificados por los efectos de la sal, forman una de las vistas más coloridas del lugar, cubriendo las paredes de suelo a techo.

Shakespeare & Company, París, Francia

La librería parisina Shakespeare & Company – especializada en literatura anglosajona – cuenta con varios capítulos en su historia. Una de sus propietarias más conocidas fue la editora norteamericana, Sylvia Beach, quien dirigió la librería entre 1919 y 1941. Allí dio refugio a grandes autores de la “Generación Perdida”, entre ellos Ernest Hemingway, F. Scott Fitzgerald, Gertrude Stein y James Joyce, pero debió cerrar sus puertas debido a la ocupación alemana en el país.

Años más tarde, en 1951, bajo el nombre “Le Mistral”, George Whitman abrió una nueva librería anglosajona en París, que rápidamente se convirtió en uno de los centros literarios de la ciudad.

Con la muerte de Silvia Beach, este establecimiento tomó el nombre “Shakespeare & Company” y hoy en día está a cargo de la hija de Whitman, a quien llamó Sylvia en honor a la dueña original.

Bart’s Books, Ojai, California

Ubicada en la esquina de las calles Matilija y Canadá, Bart’s Boks se caracteriza por ser la mayor librería al aire libre en el mundo. Nació en 1964, cuando la colección de libros de Richard Bartinsdale se volvió tan abrumadora, que decidió construir una serie se estanterías en la vereda de su casa, para que quienes pasaran por allí puedan disfrutar de ellos.

Otra de las peculiaridades de este lugar es su sistema de ventas, en esta librería los libros no poseen precios fijos. Debido a la falta de una caja registradora en los inicios de la librería, aplican lo que los dueños llaman un “sistema de honor”: una vez elegido el libro, se le da al mismo el valor monetario que se considera correcto.

Librería Avant-Garde, Nankín, China

Fundada en 1999 por Qian Xiaohua, la librería Avant-Garde se encuentra situada en un antiguo bunker de guerra, luego convertido en playa de estacionamiento, debajo del estadio multideportivo Wutaishan y a solo pasos de la prestigiosa Universidad de Nankín.

El interior de la biblioteca mantiene la estructura y esencia de una playa de estacionamiento, el camino de ingreso es marcado por dos líneas de tráfico amarillas, pero contiene elementos que la hacen única: quienes la visitan son recibidos por una réplica de la escultura “El Pensador” de Rodin, pagan por su compra sobre un mostrador construido con cientos de libros antiguos, en las paredes se pueden leer poemas famosos y desde el techo cuelgan las obras de arte favoritas de su fundador.