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Los mejores lugares para hacer ecoturismo en Chile

Conocedores.com

14 de mayo de 2019

El país es uno de los 35 hotspots de biodiversidad en el mundo, constituyendo una de las regiones más ricas en flora del planeta

Ya sea por placer o en nombre de la ciencia, si uno es un viajero fanático de la naturaleza, varios factores biográficos lo hacen más que atractivo para recorrer de punta a punta. Por eso, en #Conocedores, presentamos los mejores lugares para hacer ecoturismo en Chile.

El país es uno de los 35 hotspots de biodiversidad en el mundo, constituyendo una de las regiones más ricas en flora del planeta, y aún teniendo en cuenta que geográficamente hablando, Chile tiene menos del 5 por ciento de la superficie global. Es más, en plantas tiene alrededor de 7 mil especies nativas de un total de 298 mil que hay en el mundo.

Desde la alta Cordillera de Los Andes, hasta las costas del Pacífico, pasando por las tierras desérticas del Atacama, hasta las zonas húmedas de la Patagonia, Chile impresiona por su exuberante Flora Nativa.

Norte

La gran diversidad de flora que existe en el norte de Chile, permite realizar ecoturismo dentro de un esquema de escasa pluviometría, rasgo distintivo del desierto más árido del mundo, Atacama.

El Desierto de Atacama se extiende sobre 105 mil kilómetros cuadrados, y por más de 300 años no cayó una sola gota de lluvia en sus tierras. Pero gracias al “Fenómeno del Niño” y a la corriente de Humboldt cada cierta cantidad de años se produce el advenimiento de lluvias, aguas que despiertan de la dormancia a cerca de 200 especies de flores, dando vida al fenómeno de la naturaleza llamado: Desierto Florido.

Justamente ahí, donde uno no esperaría ver una abundante vida vegetal, nos asombraremos de ver cómo el árido paisaje nortino se convierte en una alfombra de flores típicas del desierto chileno de todos los colores.

Las primeras especies que comienzan a florecer en el desierto son los “Huilles blancos” (Leucocoryne) y la “Añañuca Amarilla” (Rhodophiala bagnoldii); en una segunda fase de floración aparecen las notables “Patas de guanaco” (Cisanthe grandiflora), diferentes tipos de Alstroemerias, y la joyita del desierto florido, las “Garras de León” (Bomarea ovallei).

Este inmenso jardín de flores puede observarse en diferentes partes del norte de Chile, tales como las localidades de Huasco, Vallenar, Copiapó, Caldera y La Serena. De los senderos más recomendables para explorar están los de Caleta de Hornos, Juan Soldado, Quebrada Honda, playa El Temblador cerca de La Serena, Totoral Bajo, Carrizal Bajo y Caleta Barco cerca de Vallenar.

Para apreciar esta maravilla en todo su esplendor, conviene dirigirse al norte a fines de septiembre o a comienzos de octubre.

Parques y reservas naturales

Más del 20% del territorio nacional chileno es parte de un Parque o Reserva Natural, cuyo objetivo es resguardar a las especies de flora nativa y potenciar al ecoturismo en Chile como una de las mejores experiencias a nivel mundial.

Para aprovechar al máximo este viaje por el norte florido, una parada imperdible es la Reserva Nacional Los Flamencos, ubicada a 104 kilómetros de Calama, donde también se puede apreciar parte del desierto en flor y especies perenes como el tamarugo (Prosopis tamarugo) y el algarrobo blanco (Prosopis alba). Dentro de la Reserva se encuentran las lagunas Altiplánicas Miscanti-Miñiques, Laguna Chaxa, el Valle de la Luna y Aldea Tulor.

30 kilómetros al norte de Chañaral se encuentra Pan de Azúcar, un Parque Nacional que atrae a visitantes durante todo el año debido a su buen clima y su diversidad de flora.

Aquí se da otro de los fascinantes fenómenos del desierto del norte de Chile, la “Camanchaca”, una neblina costera que alimenta a las plantas al chocar contra las elevaciones de la costa. Verás especies endémicas, tales como el “Copao” (Eulychnias iquiquensis), la “Flor del Lechero” (Euphorbia lactiflua) y el “Chagual del Paposo” (Puya boliviensis) que dominan el paisaje.

Para los amantes de la botánica, otro destino extraordinario para practicar ecoturismo en Chile es el exclusivo Parque Nacional Fray Jorge. Si te encuentras en la provincia de Limarí, haz tu mejor esfuerzo por visitar este raro ecosistema similar al sureño bosque Valdiviano, pero geográficamente dentro del Desierto de Atacama

Zona central

En la medida que descendemos de norte a sur del país va aumentando considerablemente el color verde y la cantidad de vegetación, pero, paradójicamente, la diversidad de plantas es mayor en el norte desértico que en el sur verdoso.

Los ecosistemas hacia el sur de Chile son más extensos, consistentes en grandes superficies de bosques, que igualmente encantan por su belleza natural.

Gracias al clima mediterráneo y a sus fértiles tierras, Chile central se caracteriza por ser uno de los mayores contribuyentes a la agricultura nacional, especialmente la fruticultura. El “Maqui” (Aristotelia chilensis) es un árbol propio del centro-sur del país que produce una súper-fruta con importantes beneficios para la salud.

Uno de los tesoros más importantes de este destino es la “Palma Chilena” (Jubaea chilensis) que rompe varios récords al ser la palmera más austral y longeva del planeta. Florece a los 60 años y puede llegar a vivir hasta mil años, y es también la de mayor grosor de tronco en el mundo (1.3 metros).

Esta especie endémica se encuentra en una pequeña área de Chile central, destacándose sobre todo en el Parque Nacional La Campana. Esta gran reserva de la biósfera, a 60 km de Valparaíso, está poblada por unos 70.000 ejemplares de Palma Chilena.

El sur

La magia del sur de Chile está dada por su flora autóctona, donde se conserva uno de los últimos bosques templados lluviosos del planeta. En 2019, Chile completó la Red de Parques Nacionales de la Patagonia que abarca una superficie de 4.5 millones de hectáreas protegidas, equivalentes al tamaño total de Suiza.

En la red destacan especies milenarias como el “Alerce” (Fitzroya cupressoides) o Lahuán que significa “abuelo” en idioma de los indígenas Mapuches. Es el árbol nativo más alto de América del Sur y la segunda especie más longeva del mundo alcanzando los 4.500 años de vida.

Otra longeva especie que predomina en los bosques del sur chileno es la “Araucaria” o Pehuén (Araucaria araucana). Árbol endémico de los bosques sub-antárticos, fue declarado Monumento Natural en Chile y se encuentra albergada en Parques Nacionales como el Conguillío, Tolhuaca, Laguna del Laja, Huerquehue, Villarrica y el Parque Nacional Nahuelbuta.

La flor nacional de Chile es el Copihue (Lapageria rosea), y crece en los bosques templados del centro- sur. Además, esta pequeña y encantadora flor en forma de campana ha inspirado varias leyendas mapuches, como la que atribuye su nombre a la sangre de una heroica y enamorada princesa indígena.

El Copihue, que tiene un característico tono rojizo, coexiste con muchos árboles tales como el Boldo, el Coihue, el Lingue, el Quillay, el Ulmo y varias notofagáceas.

Bosque Valdiviano (foto principal)

La Selva Valdiviana fue uno de los primeros bosques que existieron sobre la faz de la Tierra, y que hoy destaca por su endemismo, ya que un tercio de sus especies sólo se encuentra en esta región del mundo: el extremo austral de Chile.

Destino amigable para el ecoturismo en Chile que gira en torno al turismo sustentable y que ofrece gran número de actividades al aire libre, tales como trekking y cabalgatas, además de kayak y camping.

Uno de ellos es el Parque Nacional Alerce Costero, el cual ostenta 13 mil hectáreas de selva y un lugar propicio para el desarrollo del eco-turismo. Asimismo, el Parque Lafken Mapu Lahual, que pertenece a una red de parques indígenas, abarca sobre mil hectáreas repletas de Alerces, Olivillo Costero y otras especies nativas.

Uno de los Santuarios de la Naturaleza más importantes del país es el Parque Pumalín, donado por el estadounidense Douglas Tompkins, conservacionista comprometido con la preservación de la biodiversidad. En total son más de 325 mil hectáreas de bosques, montañas, ríos y lagos.

Este verdadero santuario de la naturaleza, ideal para practicar el ecoturismo en Chile alberga entre sus predios una vegetación siempre verde donde destacan especies de Luma, Tepa, Canelo Tineo, Tiaca, Coigüe de Chiloé, Coigüe de Magallanes, Ulmo, Olivo y Mañio de hoja punzante o macho. Además de ejemplares de Ciprés de Guaitecas.

Todo esto y mucho más forma parte de la flora nativa que está en el territorio Chileno, donde el turismo y la naturaleza pueden existir en armonía.